Invirtieron grandes cantidades de dinero en la renovación del mobiliario de sus viviendas, pero en lugar de los productos encargados recibieron un rosario de excusas, malos modos y evasivas. Es el calvario que vienen sufriendo desde el pasado mes de junio casi un centenar de familias riojanas, que se han topado con una «estafa» relacionada con una franquicia ‘fantasma’ de muebles.
En el rótulo del establecimiento -ubicado en la Avenida de Mendavia de Logroño-, luce el logotipo de una de las grandes firmas de mobiliario del país (Merkamueble), pero la compañía asegura que desde hace meses rompieron su vinculación con Toyas Grupo Inmobiliario (su franquiciado) por sus continuos impagos e irregularidades.
Los testimonios de los afectados están plagados de puntos en común. El pago de una fianza al encargar sus muebles a finales del pasado año o comienzos de 2020, la irrupción de la pandemia en el momento en el que deberían recibir la entrega y el silencio como respuesta mientras el resto de compañías iban regresando a la ‘nueva normalidad’.
«Nadie cogía el teléfono en la tienda, no respondían a los correos electrónicos… Solo recibimos una carta que nos decía que a partir del 15 de junio podrían decirnos cuándo recibiríamos nuestro pedido», señala a NueveCuatroUno una de las afectadas, que entregó como fianza mil euros al realizar el encargo en enero. Ahora, con la tienda cerrada por vacaciones, está convencida de que «la empresa ha cogido nuestro dinero y ha salido corriendo».
«Como nosotras hay decenas de familias», asegura, subrayando que «a todos nos ha pasado lo mismo». Algunos (los menos) han tenido suerte y han podido recuperar la fianza, como otro de los afectados que «formalicé el pedido en enero y solo recibí evasivas de la tienda. El gerente se comprometía a ponerse en contacto con nosotros pero nunca hemos recibido una sola llamada suya». «Utilizaba a las dos encargadas de la tienda como cortafuegos, mientras él nunca ha dado la cara», indica, explicando que «a la tercera evasiva pedí una hoja de reclamaciones, la registré en Consumo y pude recuperar mi dinero».

Las decenas de afectados se han organizado en torno a una página de las redes sociales para poner en común sus casos y, aunque barajan la posibilidad de imponer una denuncia grupal contra la empresa, por ahora han presentado individualmente hojas de reclamaciones en las oficinas de Consumo para tratar de recuperar su dinero.
Entidades financieras y proveedores
Los clientes son los últimos afectados de una «estafa» (así lo subrayan los clientes) que afecta además a los otros eslabones de la cadena de distribución. «Me consta que hay entidades financieras a las que esta empresa debe mucho dinero y están en litigio», subraya una de las afectadas.
Otra de ellas, cansada de los ‘despejes’ de la tienda, contactó directamente con una de las fábricas que presuntamente fabricaba los muebles que luego comercializaba esta compañía. Y la respuesta del proveedor no pudo ser más cristalina: «Llevamos casi un año sin servirle a esta sociedad; no les servíamos nada sin que fuera previo pago, ya que mantiene con nosotros deudas pendientes». «Tenemos pedidos de diciembre de 2019 y de antes pasados por ellos y no procesados, ya que nunca nos pago la deuda ni los pedidos», añade.
Ni siquiera la franquicia que ha operado con la presunta empresa estafadora ha escapado de las irregularidades. Merkamueble ha requerido a Toyas que retire de inmediato el rótulo de su fachada y la documentación con su membrete, si bien una de las clientas asegura que «han estado cogiendo encargos hasta finales de junio».


