Gastronomía

Las hermanas Loro se plantan ante la «indefensión» de la hostelería

Llevan la gastronomía en la sangre y, de hecho, sus restaurantes son punto de visita obligada para los amantes de los fogones. Especialmente, su ‘nave nodriza’, el restaurante El Arriero, una coqueta casa de comidas en la calle Mayor de Sorzano. En cambio, las hermanas Loro no han encontrado otra salida que plantarse ante lo que consideran una injusticia contra la que han iniciado una recogida de firmas.

«No somos una gran empresa, no somos una gran cadena de hostelería, somos tres hermanas que como muchos de vosotros heredaron el bar de vuestros padres», señalan, lamentando que «después de estar tres meses sin poder trabajar y subsistiendo como se ha podido, se nos dijo que los ayuntamientos apoyarían a la hostelería. En nuestro caso no tan solo no hemos recibido apoyo, sino que se nos han quitado mesas en terraza».

Según explican las hermanas Loro, en junio solicitaron al Ayuntamiento de Sorzano que cerrara al tráfico la calle durante unas horas para, así, poder colocar su terraza de acuerdo a la normativa de aforo y distancias derivada de la crisis sanitaria.

«En un principio su respuesta fue afirmativa y laa decisión la avalaban todos los concejales, con la única excepción del alcalde», indican, detallando que «a los pocos días y por la supuesta queja de dos personas (no vecinas del municipio), el alcalde se valió de su autoridad y, sin contar con el resto del Consistorio, decidió denegar la solicitud». Asimismo, «nos prohíbe acercarnos a las fachadas de esas dos personas, así como dejar libre la única plaza de aparcamiento de la calle para una de las personas que expresaron la queja».

Trece mesas menos

Como consecuencia de todo ello, «ahora nos quedamos con un espacio de once metros lineales para colocar la terraza, que guardando las distancias exigidas por las por la Ley nos permite colocar cuatro mesas, cuando en años anteriores nuestra terraza contaba con 17 mesas».

«Sabemos que muchos hosteleros estáis como nosotras. En la hostelería trabajamos día a día con mucho esfuerzo para poder mantener nuestros establecimientos abiertos, después de la pandemia muchos negocios han tenido que cerrar. Con este impedimento de colocar nuestra terraza, lo más probable es que nosotros también tengamos que cerrar», aseguran.

Para evitarlo, «queremos levantar la voz; no solo por nosotras y los trabajadores que directamente dependen de las Hermanas Loro, queremos levantar la voz por ti que también eres hostelero, por ti que eres nuestro proveedor, por ti que vienes a comer con nosotros… Queremos gritar que ya basta, queremos que se nos valore, queremos dejar de ser un cero a la izquierda, tan solo pedimos apoyo». «Hoy se llama hermansa Loro en Sorzano, pero no somos nosotras, somos la hostelería, que nos sentimos indefensas», concluye su petición.

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