El Rioja

Pablo Franco: «La vendimia comenzará la segunda quincena de agosto»

Por si la llegada de una pandemia no fuera suficiente, el astro ha tenido que hacer de las suyas para que esta sea una cosecha recordada. A escasos meses de comenzar la vendimia, el director general técnico del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja, Pablo Franco, avanza que este será un año de retos tanto para bodegas como para viticultores.

– ¿Se podría decir que es una de las crisis más complicadas para el sector?

– No sé si se puede hablar de crisis más complicada, pero lo que está claro es que este año está siendo extraordinario en todos sus aspectos. Extraordinario porque ha habido una crisis sanitaria y por lo que ha derivado esta situación en términos comerciales y de gestión. En definitiva, un montón de conflictos que genera este tipo de crisis, como los cambios en las tendencias de consumo, la dificultad a la hora de disponer de mano de obra suficiente o los problemas para le cultivo de a vid.

Por otro lado, la meteorología ha incidido con fuerza. La estación de Agoncillo registró, a mes de junio, un nivel de precipitaciones de 180 mm más que la media en esta zona. El resultado ha sido una brotación en viñedo explosiva, muy rápida, pero también un desarrollo virulento de enfermedades como el mildiu, que ha atacado fuertemente al racimo. Esta gestión constante del viñedo debilita y acaba teniendo una afectación productiva.

– En estos últimos meses de gestión a contrarreloj, ¿cuáles diría que han sido las decisiones más difíciles que ha tomado el Consejo Regulador desde el punto de vista técnico?

– Lo importante es hacer un control de la gestión de la producción. Para ello, el Consejo tomó la decisión de hacer un ajuste en los rendimientos de producción al 90 por ciento, pero lo que motivó dicha medida es la fijación de un rendimiento para el cual la DO estima que va a tener unas uvas de gran calidad y, a su vez, esa decisión va a favorecer el equilibrio en la región dada la situación comercial y productiva.

Todo eso lo llevamos al campo, porque ahora lo complicado ha sido identificar aquellas zonas donde ha habido daños de mildiu y granizo para hacer los controles de expectativas de producción en las diferentes áreas. La clave es identificar en qué situación esta cada una de las zonas de Rioja.

– ¿Qué devenir le espera ahora a Rioja? ¿Cuáles son esas claves de la recuperación?

– Hay que destacar que este un año de retos tanto para las bodegas como para los viticultores, quienes constantemente se están enfrentando a nuevas situaciones e incidencias. Eso les obliga también a estar en una constante posición de innovar. Cada año el agricultor va a tener que cargar su mochila con sus armas para poder combatir nuevos desafíos.

Y en bodega pasa lo mismo, porque con el cierre del canal Horeca estas han tenido que desarrollar nuevas formas de venta y fortalecer su posicionamiento en los canales que estaban ya abiertos. Ahí creo que Rioja ha mostrado gran agilidad para conseguirlo, ha hecho sus deberes, ha luchado y se ha defendido ante los ataques.

– ¿Qué estimación en términos cualitativos y cuantitativos hace de cara a esta vendimia?

– Para empezar, esta vendimia va a ser madrugadora ya que, según los índices, se espera que se adelante un par de semanas en todo el ciclo, por lo que daría comienzo a partir de la segunda quincena de agosto con los primeros tempranillos blancos en Rioja Oriental. Pero el viticultor ha de seguir vigilante porque, mientras el mildiu va perdiendo intensidad por la llegada del envero, hay que prestar más atención al oídio, la polilla y la botrytis.

Estamos en la recta final, en la maduración, momento calve para los procesos que se cuecen dentro de la uva para conseguir esa baya de gran calidad que esperamos. Productivamente, es una campaña muy diferente a la anterior porque el cultivo fue mucho más dócil. En cuanto a la calidad, todavía no se ha realizado el primer muestreo oficial, fijado en torno al 17 de agosto, para conocer los parámetros fisicoquímicos de la cosecha, aunque hay viñedos extraordinariamente bien.

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