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Frutería Tutifruti: el don de gentes para vender La Rioja como «la huerta de España»

Miguel Ángel Megna en su frutería Tutifruti de Logroño

*Artículo realizado en colaboración con Aceite de La Rioja

Argentino de nacimiento y riojano de adopción desde hace 15 años, sin orientación alguna sobre el mundo hortofrutícola riojano, Miguel Ángel Megna decidió creer en su espíritu emprendedor y apostar por nuevos horizontes tras la crisis de 2008. En su andadura sí le acompañó el don de gentes desde el mostrador, pero fue el considerar a La Rioja «la huerta de España» lo que lo enfocó en el comercio de alimentación. Así surgía, en 2011, un nuevo comercio en la capital: la Frutería Tutifruti.

Los altibajos iniciales fueron numerosos teniendo en cuenta la precaria situación económica. El emplazamiento del local tampoco beneficiaba al estar ubicado en el interior de un pasaje, «enclaves estigmatizados por ser poco visitados», mientras que la pérdida de género era constante. Solo quedaba afianzar clientes poco a poco y que el ‘boca a boca’ hiciera el resto.

Y así, con la imprescindible y notoria ayuda de sus proveedores, Megna ha conseguido hacerse un hueco entre el pequeño comercio logroñés de la mano de los productos más frescos de la huerta riojana y aledaños. «Intento cubrir todo lo que es la ribera del Ebro, pero si no es posible acudo a productos nacionales y en menor medida, internacionales. Lo imprescindible para sobrevivir es saber diferenciarte del resto sin perder la esencia», recalca.

¿La clave de esa diferenciación? «La especialización, el saber moverte y hacerlo de forma continua para no dejar de sorprender a tu público con nuevos productos diferentes, pero siempre de calidad». Megna incide en que es la demanda del cliente la que marca el ritmo y dirección del trabajo: «Es importante centrarse en la atención al público para ofrecer seguridad y confianza en el producto que va a adquirir. Así es como se gana clientes de verdad».

Entre las barcas y estantes no hay un género estrella que destaque. Ahora, cerezas de Autol «de muy buena calidad»; también manzanas del Señorío de Rioja o las fresas de Álava que llegarán próximamente. «Intento distinguirme del resto con un producto distinto para cada temporada, moviéndome, visitando huertas y hablando con los agricultores, muchos de ellos proveedores directos», incide.

«Es evidente, sin embargo, que el pequeño comercio de barrio no vive sus mejores momentos. Las grandes superficies nos están comiendo terreno poco a poco y cada vez tenemos instalaciones en el centro de las ciudades, pero esto es una cuestión gubernamental que los propios gobiernos permiten. Sin embargo, en esta zona de Logroño aprecio que mis clientes entienden mucho de género fresco y exigen calidad», apunta Megna.

El COVID-19, tras las dificultades económicas, le ha traído nueva clientela también, «aquí sienten esa sensación de seguridad», pero su «preocupación constante» no se aleja del futuro del negocio. El apoyo de sus proveedores en los tiempos más convulsos, asegura, también ha sido «imprescindible», sin olvidar la compañía de su hija, trabajando en la frutería durante los últimos tres años para compaginar también con los envíos a domicilio.

‘Mejor Comercio Distribuidor’

El interés por sorprender siempre a sus clientes y estar a la vanguardia con los productos más novedosos radica en una clientela fiel que se mantiene desde los inicios del negocio. Una innovación que traspasa las fronteras de la fruta y la verdura porque, «más allá de la calidad, la variedad también es importante».

El aceite riojano se ha convertido en un imprescindibles entre las estanterías de Megan y ahora ese esfuerzo en la venta y en conocer nuevas marcas de calidad ha visto sus frutos. La Frutería Tutifruti ha recibido esta semana el galardón a ‘Mejor Comercio Distribuidor’ de la mano de la Denominación de Origen Protegida Aceite de La Rioja.

«Es un placer recibir este reconocimiento después de tantos años trabajando entre las marcas más reconocidas a nivel regional. Comencé en 2011 con el Trujal de Galilea, pero ya abarco también el 5 Valles, Viña Ijalba, Ontañón, Karey, Trapetum…», apunta el gerente.

«Hay que saber que La Rioja no solo es vino; también hay frutas, verduras, conservas, frutos secos y, por supuesto, aceite. Supongo que les habrá gustado como me manejo en la distribución de este producto, cómo lo ofrezco y mi interés hacia diferentes marcas, pero la verdad es que el aceite tiene una gran reposición en esta frutería», añade Megna.

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