La Rioja

Toma pan y moja: «Queremos animar al consumidor a que apueste por lo nuestro»

Temporada de campaña espectacular para el aceite riojano. Elvira Cantrabrana, responsable de Comunicación del Consejo Regulador DOP Aceite de La Rioja, ha apuntado esta semana que «las lluvias de todo el año, en especial en primavera, han ayudado al desarrollo del olivo y en junio, cuando se produce el cuajado se han dado las condiciones idóneas». Aun así, ha querido recordar que faltan «meses decisivos» hasta la recogida de la oliva.

Los productores de aceite riojanos ven la luz tras dejar atrás un 2019 marcado por una sequía severa, estrés hídrico de los olivos, ataque de moscas y lluvias en el momento de la recolección. «Fue la peor campaña desde que existe la Denominación de Origen, se recogieron en torno a 2,2 millones de kilos de aceituna cuando lo normal son 3 millones».

En materia de promoción y comercialización del ‘oro líquido’ la crisis del coronavirus ha hecho estragos, sobre todo en los que tenían un mayor volumen de venta en el canal de distribución Horeca, como ha explicado Cantabrana. Sin embargo, ha habido «un repunte en el canal corto, es decir, en la venta directa de productor a consumidor y en la venta online». Por otro lado, las exportaciones de aceite con denominación Rioja se han mantenido.

Así, para hacer frente a las pérdidas de los más afectados, el Consejo Regulador, tras la entrega de premios del IV Concurso a la Calidad del Mejor Aceite de La Rioja 2020, ha lanzado una nueva estrategia de promoción y comunicación bajo el lema ‘Aceite de La Rioja, toma pan y moja’. «Hemos elegido este eslogan porque entendemos que es una expresión arraigada y tradicional, como la producción de nuestro aceite de La Rioja».

IV Concurso a la Calidad del Mejor Aceite de La Rioja 2020. / Foto: Nuria Pajares

Entre las labores de esta nueva campaña, en colaboración con la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural, Territorio y Población, destaca el fomento del consumo de aquellos alimentos de proximidad amparados por la denominación de origen. «Queremos animar al consumidor a que apueste por lo nuestro porque de esta manera podremos hacer frente a la situación», explica la responsable de comunicación.

En esta línea, la consejera Eva Hita ha subrayado la importancia de abrir nuevas vías de comunicación y promoción y de este comercio directo «en este entorno pos-COVID». «El contexto ha cambiado y el consumidor ha modificado también su comportamiento y, con ello, nuestra forma de relacionarnos con ellos. Regresamos al comercio de cercanía. Emergen con fuerza los circuitos cortos de comercialización en paralelo al auge del comercio electrónico».

Cantabrana ha reivindicado que los propios consumidores exijan el sello de calidad a la hora de comprar su aceite. «Solo el aceite que lleva el sello es Aceite de La Rioja, un aceite que ha sido sometido a estrictos controles, desde el cultivo de la aceituna en campo hasta su salida al mercado. Únicamente los mejores aceites llevan el sello de la Denominación».

Por otro lado, Hita ha querido destacar la contribución de la actividad agrícola en asuntos como el reto demográfico y la despoblación. «No podemos olvidar el papel del olivo en la configuración del paisaje riojano y en la cultura rural de esta región. Las actividad agraria y agroalimentaria llena de vida los pueblos, sin duda, y fija población en el medio rural. Los valores del mundo rural están en alza», ha reivindicado.

«El consumidor quiere también comprar producto de cercanía por su calidad, diferenciación y autenticidad. Esta crisis abre el escenario de oportunidad para ir hacia un camino de modelo más sostenible, ecológico y social. Y los productores de Aceite de La Rioja son y serán propulsores de este modelo».

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