Crisis del Coronavirus

La Laurel matiza: «Cumpliremos todas las medidas y alguna más»

Uno de los anuncios más esperados por todos se producía en la mañana de este jueves cuando, el presidente de la Asociación de Hosteleros de la zona de la Calle Laurel, Fernando Elías, confirmaba que los bares de la zona ya se preparan para su vuelta a mediados de junio, siempre y cuando «se pase a la Fase 3 y tengamos todas las garantías tanto de higiene y seguridad para los clientes como de solvencia para nosotros»..

Elías recalca que, pese a las ganas y necesidad de retomar sus negocios, habrá locales que no puedan hacerlo porque «son muy pequeños y caben cinco o seis clientes y eso, con las restricciones de aforo, no es solvente». Además, el representante de los hosteleros de esta zona matiza sus declaraciones en las que aseguraba que «los locales abrirán en las condiciones que sea». Pese a mantener su petición de acabar con las limitaciones de aforo fijadas durante el estado de alarma, subraya que «abriremos cumpliendo las medidas que las autoridades indiquen, e incluso más que no son exigibles, pero queremos ponerlas para que los clientes se sientan más seguros».

Por su parte, Conmar Cuesta, propietaria del bar Calderas, asegura que la asociación está más unida que nunca y «todos tenemos claro que abriremos según las fases vayan avanzando. Queremos abrir, desde luego, pero no de cualquier manera; eso no va a pasar. Volveremos con todas las garantías sanitarias, porque somos los primeros que no queremos jugar con nuestra salud ni con la de nuestros clientes».

Las ganas de volver a abrir la persiana son inmensas, pero la necesidad lo es más. «La gente piensa que somos ricos por tener un bar en La Laurel, pero ni mucho menos. Llevamos desde la crisis del 2008 sin levantar cabeza. Pagamos una renta altísimas y lo asumimos, pero llevamos más de dos meses sin un solo euro de ingreso y con todos los gastos al cien por cien. Estamos desesperados, pero como cualquier negocio».

«El aforo de la calle ¿quién lo controla?»

Conmar se reafirma en la idea de que «no vamos a abrir saltándonos ninguna medida, y no exigimos por nuestra cara bonita que se anule la medida del aforo, sino porque lo estamos pasando fatal y estamos muy agobiados». Y la preocupación no viene solo por el reducido espacio de sus locales, también por «lo que se puede formar en la calle. El aforo de la calle ¿quién lo controla? Nosotros podemos advertir a los clientes que cumplan las medidas y controlar las personas que entran en el bar, pero lo de fuera…».

Desde la asociación cruzan los dedos para que la pandemia siga remitiendo, por el bien de la salud y por el bien de sus negocios, y esperan que se tengan en cuenta sus peticiones a la vez que repiten que «no vamos a abrir sea como sea».

Subir