Crisis del Coronavirus

Los centros riojanos, preparados para recibir alumnos desde este martes

Los centros riojanos, listos para recibir alumnos desde este martes

Director del CEIP Caballero de la Rosa

Es de los pocos centros riojanos que ya prepara el retorno de varios de sus alumnos a las aulas con motivo de la entrada en ‘Fase 2’. En concreto, será un grupo reducido de siete alumnos de 6.º de primaria y uno de 4.º que desde este martes acudirán al CEIP Caballero de la Rosa para recibir apoyo educativo en la recta final del curso 2019-20. Un regreso voluntario que, «en términos generales, ha sido bien recibido por las familias», tal como apunta el director del colegio, Roberto Martínez.

El equipo directivo habilita desde este lunes la llegada de estos estudiantes al centro con la señalización oportuna en los pasillos y la disposición de mascarillas y geles desinfectantes a la entrada. Una «vuelta al cole» permitida gracias al Pacto Social por la Reconstrucción Educativa de La Rioja firmado la pasada semana y a partir del cual la Dirección General de Educación ha diseñado un dossier de Orientaciones sobre los protocolos de seguridad y salud en los centros para abordar esta nueva etapa.

Empleados el centro debaten sobre la colocación de las marcas de señalización.

La biblioteca del Caballero de la Rosa ha sido el espacio seleccionado para impartir estas clases diarias en horario de 11:30 a 13 horas y durante as próximas tres semanas. «Desde la dirección se ha contactado con los diferentes docentes para buscar aquellos voluntarios que se presten a acudir al centro y atender las dudas y formación presencial del grupo de alumnos con más necesidades para poder finalizar el presente curso», apunta Martínez.

«Tenemos ganas de volver a ver a todo el alumnado en su conjunto pero en especial estos alumnos son los que más necesidades requieren de atención, sobre todo, por estar a las puertas de comenzar su nueva etapa en el instituto. Son estudiantes que requieren de esta educación presencial no por la conocida brecha digital sino por la brecha social y familiar que sufren. Si ya antes les costaba llevar al día el curso académico, con este parón les está siendo realmente complicado mantener la constancia y atención en sus tareas sin nadie que esté pendiente de ellos», resalta Martínez.

Roberto Martínez en la biblioteca del centro.

La digitalización de la enseñanza ha venido de golpe pero todos han puesto de su parte para afrontar el cambio de la mejor forma posible. Gran parte del mérito le corresponde a los propios docentes, que «han abordado el teletrabajo con rapidez, pero también con saturación, siendo conscientes de que todavía quedan cosas por mejorar», señala el director refiriéndose a estos meses como un «periodo de prueba» para mejorar esa enseñanza a distancia de cara al próximo curso.

La falta de contacto no solo les pasa factura a los profesores, sino que los alumnos ya echan en falta volver a los pupitres y reencontrarse con sus compañeros, lo cual va a propiciar que «cambie mucho la percepción de los menores hacia el colegio». Por su parte, parte de las familias del centro no han visto con buenos ojos este regreso a las aulas antes de finalizar el año académico, en su mayoría padres de los alumnos de cursos más inferiores que «consideran peligroso mandar a sus hijos al centro para quince días».

El curso 2020-21, un mar de dudas

Los dos meses de parón educativo han sido «bastante estresantes, sobre todo, por la incertidumbre de no saber qué va a ocurrir en septiembre», recalca el director, y apunta que «estaría bien conocer cómo se va a desarrollar el próximo curso antes de finalizar el presente o durante las primeras semanas de julio para poder organizarlo con tiempo». La formación presencial con límite de aforo o la mixta, unos en casa y otros en el colegio, son algunas de las posibles fórmulas que están sobre la mesa.

Lo que sí tienen claro desde el Caballero de la Rosa es la implantación de un formación ‘online’ tanto para alumnos y familias pero también para el profesorado de cara al canal digital que se emplee el próximo curso en el caso de que sea necesario. «Ha habido brecha digital en todos los centros y a todos nos ha costado adaptarnos a esta nueva modalidad de trabajo y de estudio, pero de esta situación también hemos salido más reforzados para los cursos venideros», destaca Martínez.

Resalta, además, que la mayor carencia apreciada durante estos meses de confinamiento y aprendizaje ‘online’ ha sido las dificultades de manejo y utilización de los diferentes dispositivos y herramientas digitales: «A nosotros nos ha venido bien para ponernos al día en un montón de canales, pero esto lo tienes que llevar a los alumnos y también a sus familias, sobre todo en los cursos más inferiores donde estas han de estar más presentes».

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