Crisis del Coronavirus

Los gimnasios se mantienen a la espera: ¿apertura el 8 de junio?

Gimnasio Fitbeat

A la espera de poder continuar con sus rutinas deportivas en los centros habituales, los riojanos que más añoran la reapertura de los gimnasios tendrán que esperar, al menos, hasta el 8 de junio, es decir, hasta la entrada en la ‘Fase 3’. Eso sí, todo dependerá de las circunstancias en las que se desarrolle la epidemia. Así lo ha comunicado la Federación de Empresas Riojanas a los pequeños y medianos gimnasios de la capital, obviando así la posibilidad de abrir en la ‘Fase 2’.

“Es posible que podamos volver a trabajar a partir del 8 de junio, pero todo está supeditado a la normativa establecida por el Gobierno, incluidos las disposiciones técnicas de reapertura. Esto es semana a semana, porque tampoco sabemos qué aforo nos permitirán, si será obligatorio usar mascarilla sin excepciones y bajo qué medidas de seguridad tendremos que trabajar”, apunta el propietario del gimnasio Iron Gym, José Luis Ulecia.

La incertidumbre está a flor de piel: «Desconocemos qué podremos hacer cuando La Rioja pase a la ‘Fase 2’, pero por el momento voy a mantener a mis trabajadores en ERTE porque plantearme el reincorporarlos solo dependerá de los límites de aforo que permitan. Es un problema global y por tanto nos afecta a todos independientemente del tamaño. Los más grandes necesitan un mínimo de clientes para cubrir costes, pero los pequeños tienen posibilidades de caer antes».

Iron Gym.

Un servicio «superfluo» que en tiempos de crisis puede ser prescindible, así que toca reinventarse y adaptarse. Iron Gym ya funcionaba con un sistema operativo de clientes para controlar el acceso debido a su estructura de funcionamiento, abierto los 365 días del año de 6 a 24 horas. Ahora ha contratado a esa misma empresa un aplicación para reservar desde casa un turno concreto y así «limitar el acceso a la vez que se evita el desplazamiento hasta el centro para comprobar si hay espacio disponible o no». Un servicio que entrará en funcionamiento cuando reabra el gimnasio

Las clases virtuales, «un descubrimiento»

Por el momento, habrá que apañarse con una atención individual y personalizada, pero las clases virtuales han supuesto todo «un descubrimiento» para los centros. Ulecia señala que «lleva toda la cuarentena ofreciendo clases online sin coste adicional a su clientes a través de la plataforma Zoom». Su mujer, por otro lado, «comenzó con las clases de yoga, pilates y bodybalance de forma gratuita pero cada día tenía en directo a unas sesenta personas, así que decidió establecer un precio mínimo».

Natalia Gómez.

Así trabaja también Natalia Gómez en su centro Fitbeat, enfocado a las clases grupales de menos de diez personas para ejercicios de salud postural y bienestar. Este jueves comienza con las clases virtuales a través de la plataforma Gympass con la que ya antes trabajaba de forma presencial, aunque los entrenamientos online se le han resistido: «Al principio no quise meterme en ese mundo porque a mí me gusta corregir a mis alumnas y con las clases virtuales en Youtube ese contacto visual desaparece. Pero si no hay otra opción toca adaptarse o cerrar».

La monitora no descarta reducir las tarifas porque «toca lidiar no solo con la recesión económica que se avecina sino también con los grandes gimnasios low cost que están en auge». Un futuro «complicado» para estos centros «porque ante una situación de crisis, los gimnasios van a ser la última prioridad». Además, Gómez apunta que la temporada de verano siempre supone un parón en los gimnasios de Logroño.

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