CARTA AL DIRECTOR

Santa Justicia

Tengo la gran suerte de trabajar desde hace un mes en la Residencia Santa Justa de Logroño. En ella, cada día, se respira optimismo y humanidad, en el quehacer de todos sus trabajadores y trabajadoras. Un trato amable en recepción, una ropa limpia con fragante olor a suavizante, unas cocineras que deleitan con sus guisos, unas limpiadoras, que dejan suelos que brillan al pasar, auxiliares que cantan, bailan, ríen, miman, escuchan, pasean, cambian con delicadeza a cada todos sus residentes.

Unas trabajadoras sociales, ocupacionales que, con sus recursos y videollamadas, vinculan la relación con sus familiares, una psicóloga que con empatía y fortaleza aumenta el ánimo en momentos de caída, las enfermeras y la médico que con sus cuidados y prescripciones realizan su trabajo con esmero, un trabajo en equipo que junto a su directora genera bienestar físico, psicológico y emocional.

Estas líneas quieren ser un homenaje a todos ellos, y ¡cómo no a los residentes! que han tenido que aprender a vivir momentos inesperados y que con fortaleza los van superando.

Solo me queda daros las gracias a los trabajadores por todo lo que me habéis enseñado y a los padres, abuelos y bisabuelos por admitir nuestras caricias con triple guante y recibir nuestros besos al aire. Por decirnos cada día cuando os acostamos que soñaréis con nosotras como ‘ángeles de la guarda’. Y decir: «¡Qué bien me siento en casa!». Porque Santa Justa es vuestra casa.

*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.

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