La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha acusado este miércoles al Gobierno regional de «dejadez y negligencia» por tardar en realizar las pruebas diagnósticas del COVID-19 a los trabajadores y usuarios de la Residencia de Personas Mayores de Lardero, dependiente de Servicios Sociales y «uno de los centros más castigados por el coronavirus desde que se inició la crisis de esta pandemia».
Según la central sindical, los test serológicos realizados el pasado lunes «han detectado que cerca del 80 por ciento de los residentes de este centro son positivos por COVID-19». Un dato que «explica la enorme incidencia de la enfermedad en esta residencia donde se han registrado once fallecimientos de personas mayores diagnosticadas por coronavirus, si se suman los decesos en el hospital a los de la propia residencia».
Así mismo, «se comprende el gran número de bajas laborales entre los trabajadores que, en un principio, tuvieron que realizar sus funciones sin los equipos de protección adecuados. Situación que obligó a este sindicato a acudir a la Justicia para que decretase medidas cautelares que forzaron al Gobierno regional a proveer del material de protección necesario para estos trabajadores».
En este sentido, CSIF cree que esta situación «se podría haber evitado si la Administración hubiese sido más diligente y hubiese adelantado los test diagnósticos cuando se detectó el primer caso por coronavirus el pasado 22 de marzo o incluso antes, lo que hubiera permitido aislar a los asintomáticos y romper la cadena del gran número de contagios que se han producido en este centro.


