Crisis del Coronavirus

Denuncian a Glovo, Uber Eats y Amazon por exponer a los ‘riders’ al COVID-19

La Unión General de Trabajadores ha presentado este miércoles una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra Amazon, Deliveroo, Glovo y Uber Eats, las principales empresas de reparto a domicilio que utilizan falsos autónomos para atender la actividad que se desarrolla en las plataformas digitales, por no facilitar medidas de prevención a sus trabajadores y trabajadoras para el reparto a domicilio.

Desde el Real Decreto-Ley donde se aprobaba el estado de alarma, se ha considerado el reparto como un servicio esencial para poder atender las necesidades de las personas confinadas. «El problema es que estas personas que nos llevan la comida o los paquetes no tienen medidas de prevención porque la empresa no les facilita nada que les permita poder realizar su trabajo sin peligro para su salud y para la de los clientes», señala ek sindicato, añadiendo que «tan solo reciben una serie de correos donde les dan una serie de recomendaciones y compromisos para dotarles de mascarillas y guantes, pero nunca llegan».

Además, las plataformas les informan también de la existencia de un soporte económico para que se expongan al virus hasta que sean contagiados. En este caso, la empresa abona un pequeño complemento para el tiempo de cuarentena, alrededor de 100 euros a la semana. «Con esta cantidad no se cubre ni la mitad del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) al mes, mientras que, en una persona asalariada, se establecería que el contagio por COVIP-19 es un accidente de trabajo y se les cubriría por el 100% del salario», señala UGT.

Para el sindicato, esta situación «es ilegal completamente», porque «supone un nuevo indicio de laboralidad y, además, incentiva el trabajo en vez de establecer las medidas para evitar el contagio». Es por eso que si la Inspección de Trabajo encuentra faltas sancionables en la actividad de reparto y tiene conocimiento de personas que han accedido a esta ayuda y, por tanto, están infectados, el sindicato considera necesario que se lo comunique al Ministerio de Sanidad para que ponga las medidas de prevención necesarias y, si no puede tener medidas de protección para todos y todas las repartidoras, establezca la conveniencia de seguir manteniendo, o no, la actividad de estas empresas.

UGT mantiene una batalla legal contra este modelo económico «que utiliza a falsos autónomos para así no tener ningún vínculo con las y los repartidores ni, de este modo, aportar a la Seguridad Social los costes sociales». «Pero esta crisis ha puesto más en evidencia la fragilidad de las personas repartidoras y la clara dependencia hacia estas plataformas digitales, que ya no pueden seguir engañándonos con el discurso de la libertad y la flexibilidad y deben asumir su vínculo con el empleado y la empleada y, durante esta crisis, asumir la protección de su salud y seguridad», concluye.

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