Crisis del Coronavirus

El rector de la UR reconoce y agradece la generosidad de sus empleados

El rector de la Universidad de La Rioja, Julio Rubio, ha remitido una carta al personal que presta su servicio en la entidad para reconocer y agradecer su actitud en el difícil momento que atraviesa la sociedad ante la alerta sanitaria por el coronavirus y el estado de alarma decretado desde el pasado día 14.

Desde entonces, la institución ha modificado por completo su funcionamiento para adaptarse a la nueva situación y Rubio ha agradecido a la comunidad universitaria sus esfuerzos para dotar de normalidad a una situación como la actual. Este es el contenido íntegro de la misiva:

«Estimado Personal de la Universidad de La Rioja:

En estos momentos difíciles para el conjunto de nuestra sociedad y, en particular, para la Universidad de La Rioja, en los que se han establecido severas medidas que limitan la movilidad, así como otras de protección, que todas y todos debemos cumplir con disciplina, la Universidad continúa funcionando con carácter general de modo no presencial.

La razón de ser de esta carta es expresar mi reconocimiento y mi gratitud. Quiero reconoceros a todo el personal universitario el hecho de que, en circunstancias tan arduas, sigáis desempeñando vuestras funciones desde vuestros hogares, impartiendo docencia, desarrollando investigación o gestionando servicios. Vuestro trabajo da continuidad a la importante labor que la sociedad riojana y sus instituciones han encomendado a la Universidad de La Rioja.

Aunque esta es una carta para el Personal de Administración y Servicios y el Personal Docente e Investigador, no quiero olvidarme de otro pilar de nuestra institución: el estudiantado. Este colectivo está también sufriendo las tensiones propias de una adaptación rápida a una nueva situación vital y sanitaria, a la que se suma el tener que adquirir destrezas y conocimiento lejos de la formación presencial. Y está cumpliendo con sobresaliente. Mucho ánimo y agradecimiento para el colectivo estudiantil.

Además, os quiero animar a proseguir con ilusión, pese a las dificultades, esta labor, que es colectiva. Esa es una de las grandezas humanas: que de la entrega personal se obtienen beneficios colectivos. Las próximas semanas seguirán planteando desafíos: la responsabilidad y la solidaridad son los valores que deben guiar, aún con más vigor que en otras ocasiones, nuestro trabajo.

Y, para terminar, más allá de las obligaciones a las que nos debemos como profesionales, os hago llegar mi encarecido ruego de que sigamos fielmente las instrucciones que en materia de prevención se han establecido. Estoy convencido de que nuestra sociedad va a superar esta pandemia. Mas la victoria no depende solo de instituciones u organismos sanitarios: está también en nuestras manos. Es nuestra conducta personal la mejor herramienta para acabar con esta amenaza.

Gracias por vuestro trabajo y por vuestra generosa actitud.

Un fuerte abrazo y mucho ánimo para los próximos días».

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