El Rioja

Bodegas Familiares considera una competencia desleal ‘Viñedos de Álava’

Bodegas Familiares de Rioja considera una competencia desleal para la pequeña bodega riojana, alavesa y navarra la puesta en marcha de una denominación de origen protegida superpuesta territorialmente al territorio de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, como la que está planteando la Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa (ABRA) bajo la indicación ‘Viñedos de Álava’.

La asociación, que representa en el Consejo Regulador a 153 pequeñas bodegas de La Rioja, Álava, Navarra e incluso Burgos (enclave de El Ternero), que en el último proceso de acreditación del año 2017 nos delegaron la representatividad.

De hecho, cuenta con un peso en la rama comercial de la Interprofesional del ocho por ciento, frente al cuatro por ciento de ABRA, y comparten con ésta la preocupación por la infraponderación del valor de la pequeña bodega en el Consejo Regulador en favor de las grandes compañías.

En todo caso, Bodegas Familiares aboga por trabajar dentro de Rioja para seguir logrando cambios, incluida la modificación de los estatutos de la Interprofesional con factores de corrección por representación social y no exclusivamente económicos (volumen de producción).

«Fuimos pioneros, ya en el año 2001, en reclamar una diferenciación de los vinos de Rioja atendiendo al origen y a los viñedos, decisión que al final se demoró hasta el año 2017 con los vinos de viñedo singular y de municipio; estamos trabajando en un Plan Estratégico con la ilusión de mejorar el valor de los vinos de Rioja; en un estudio de suelos para delimitar las aptitudes de los mismos y, entre otras cosas, hemos conseguido recientemente abrir las acciones de promoción exterior del Consejo Regulador a las pequeñas bodegas sin importador», han señalado.

«Cuando precisamente, por primera vez en sus casi cien años de historia, Rioja ha comenzado a diferenciar geográficamente los viñedos y producciones en las etiquetas, las Bodegas Familiares de Rioja rechazamos el establecimiento de una nueva línea separatista en supuesto beneficio de unas pocas bodegas y en detrimento de la mayoría», han añadido desde Bodegas Familiares, preguntando, por ejemplo, en qué situación quedan las pequeñas bodegas de los municipios riojanos de la Sonsierra (Briñas, San Vicente y Ábalos), que en su conjunto suman casi 2.700 hectáreas de cultivo (el 20% de las 13.000 de Rioja Alavesa) y que comparten terruño, tradición, cultura e incluso viñedos con otras de municipios limítrofes alaveses.

Bodegas Familiares propone a instituciones y asociaciones trabajar de forma conjunta dentro de la DOCa Rioja, pese a respetar profundamente la decisión que pueda tomar cualquier bodega, o agrupación, de abandonarla, si considera que seguir dentro de Rioja perjudica su modelo de negocio: «Eso sí, Bodegas Familiares entiende que una decisión así debería hacerse con honestidad y transparencia, de forma que el abandono de la DOCa debería implicar también la desinscripción del viñedo adscrito a Rioja para evitar un juego de ‘doble baraja’ que perjudica a las bodegas que deciden seguir dentro de Rioja».

La asociación lamenta que los promotores de la misma transmitan una supuesta imagen de calidad superior cuando, una vez analizado el pliego de condiciones, «no hay ningún motivo real diferencial sobre el pliego de Rioja y ni tan siquiera se establece ninguna diferenciación de terruños o singularidades territoriales, más allá de trazar una nueva línea administrativa».

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