Firmas

Vaya doble tirabuzón

Hace un par de semanas me fui de vacaciones. No lo digo por chulear sino porque me coincidió con un Pleno de nuestro querido Parlamento de La Rioja. No pude seguir la sesión del pasado 5 de diciembre, pero debió ser la bomba. Desde entonces, se ha sucedido un carrusel de comisiones en las que los consejeros han presentado los presupuestos de sus respectivas áreas a los diputados para que la oposición les saque ciertas pegas. Nada nuevo bajo el sol.

Entiendo que este frenesí político con la Ley de Presupuestos y la Ley de Medidas Fiscales, las dos iniciativas legislativas más importantes que aprobamos -o al menos, intentamos- cada año, ha dejado a nuestros diputados exhaustos. Muertos mataos. De ahí que ya la cosa no pueda estirarse ni para chascarrillos. Quién pudiera volver a los primeros meses de la pasada legislatura: Germán Cantabrana, Diego Ubis, Rebeca Grajea de la Torre… con José Ignacio Ceniceros como presidente y Francisco Ocón como azote de la oposición.

Aprendimos a vivir con cuatro partidos en el antiguo Convento de La Merced y una llegada de diputados ‘vírgenes’ en política que hacían las cosas más divertidas. El PP sin mayoría absoluta, el PSOE con aspiraciones de ‘sorpasso’, Ciudadanos sin saber si era Gobierno u oposición y Podemos con más líos qu… como siempre. Cómo lo echo de menos. De verdad. A ratos se me pasa, pero siempre miro hacia atrás pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor. Incluso con el PR+.

La legislatura va camino de convertirse en un cómodo paseo del PSOE por la Cámara legislativa, pese a los intentos del PP por embarrar el terreno de juego (el cheque bachillerato, la primera muesca). El asunto de la Consejería de Raquel Romero no da más de así por mucho insistir en el «juguete» o el «chiringuito» y lo único que nos levanta del asiento es ver a Henar Moreno reconocer que querría unos presupuestos más radicales, comunistas y marxistas.

Pero claro, analiza la comunista reconocida mientras en las bancadas azules y naranjas se revuelven las tripas de todos los diputados, el PSOE no los habría querido. Y de haberlos querido, estarían dentro del mismo partido. El portavoz socialista, Raúl Díaz, aclaró que eran muy liberales y entonces el líder de Ciudadanos, Pablo Baena, montó en cólera: «Vaya doble tirabuzón». Como el que hicimos todos los presentes para salir pitando de allí en cuanto se rechazaron las enmiendas presentadas por PP y Ciudadanos. Y Feliz Navidad.

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