El presidente de la UD Logroñés, Félix Revuelta, ha presenciado este miércoles el entrenamiento de su equipo. Ha visitado además los terrenos de la futura ciudad deportiva blanquirroja, situados en las afueras del barrio de Valdegastea. Para poder iniciar las obras, la entidad necesita el visto bueno del Ayuntamiento de Logroño. La intención por ambas partes es la de llegar pronto a un acuerdo, tal y como ha expresado Rubén Antoñanzas, concejal de Deportes, en los micrófonos de Radio Rioja.
«En esta reunión rápida hemos visto que es un proyecto interesante para la ciudad. Como corporación, apostamos por la inversión privada. Para todo lo que sea disfrutar de instalaciones deportivas que puedan usar los equipos de Logroño, mi valoración es positiva y la predisposición del Ayuntamiento es la mejor», ha explicado.
El edil ha subrayado la importancia de ajustarse a la legalidad: «La burocracia son las ordenanzas y las leyes que todos tenemos que cumplir, seas un inversor, un concejal, un alcalde o un periodista».
En cuanto la fase técnica y sobre los técnicos municipales, Antoñanzas también ha sido claro: «Ellos lo tienen que valorar técnicamente, jurídicamente y urbanísticamente». Una vez conocida su opinión, se estudiarán las posibilidades: «Cumpliendo las ordenanzas y leyes, queremos plantear cuáles son las vías más adecuadas a plantear para que este proyecto sea realidad».
En ese sentido, Revuelta ha indicado que una buena parte del terreno está calificado como suelo rústico, algo que puede significar una dificultad adicional. Pese a que Urbanismo no es su área, Antoñanzas pide calma y cree que la resolución no será inmediata: «Es un proyecto muy ambicioso. Sin tener mucha idea técnica, veo muy complicado que la próxima pretemporada se haga ahí».
«Me parece demasiado precipitado: no tenemos más que unos folios, todavía no hay un estudio medioambiental ni preceptivo y la verdad es que quedan muchos trabajos previos antes de hacer un proyecto de estas características», ha añadido.
Revuelta pide pocas trabas
Por otro lado, el máximo accionista de la UD Logroñés quiere que no haya trabas y afirma que no quiere ayudas públicas: «Soy enemigo de ellas, te hacen vago y creo que la gente tiene que hacer las cosas con su propio esfuerzo. Tenemos que ser mayorcitos para hacer las cosas, si nos tienen que hacer una carretera pública que la hagan ellos. Y sino, ya la haré yo».


