Horas antes del UD Logroñés-Burgos, la afición visitante ya se ha dejado notar por las calles de Logroño. Y como es tradición cuando se acude la capital riojana, no ha faltado la visita a la calle Laurel para llenar el estómago y calentar los motores. Cerca de un millar de burgaleses podrían animar a su equipo en el campo: 757 ya tienen entrada. Por razones de seguridad, no se venderán pases en la zona visitante durante el día de partido.

Jaleo, jolgorio y animación en la calle riojana por antonomasia. Pinchos, vino de Rioja y ningún incidente. Para prevenir posibles altercados, las fuerzas del orden público custodian a estos animosos hinchas. «Juegas en casa, Burgos, juegas en casa», han coreado los aficionados blanquinegros. Veremos si se cumple su profecía…


