La Rioja

Esmeralda Campos: «Queremos que Logroño se convierta en una enópolis»

Esmeralda Campos: «Queremos que Logroño se convierta en una enópolis»

En una calurosa tarde de verano, Esmeralda Campos trabaja en su despacho de la primera planta del Ayuntamiento de Logroño. El silencio de los pasillos contrasta con el bullicio de sus papeles. El alcalde, Pablo Hermoso de Mendoza, la ha nombrado ‘la mujer de los números’ (concejal de Economía y Hacienda) y las tareas pendientes se amontonan encima de su mesa.

Para una recién llegada a la política, vayamos al principio de los principios. ¿Quién es Esmeralda Campos? Tras licenciarse en derecho, vivió en Irlanda y Francia para conocer la experiencia de estudiar en el extranjero. Terminado el periplo europeo, hizo un máster en el Instituto de Empresa y accedió al mundo laboral a través de su bolsa de empleo.

Desde entonces: Correos, Indra Sistemas, La Sexta y, tras la fusión con Antena 3, el despacho tecnológico Écija Abogados hasta que llegó a Logroño. En la capital riojana, Zirex Abogados… hasta la llamada de Pablo Hermoso de Mendoza, al que conocía personalmente.

«Le doy el ‘sí’ porque me parece un proyecto apasionante y una gran oportunidad personal y profesional. Creo que desde mi experiencia puedo aportar a la gestión pública y, en lo personal, tengo mucho por aprender y el reto me parece apasionante», rememora.

– ¿Cómo recuerda esas semanas?

– Fue muy meditado porque es una decisión que afecta a la vida personal. Tengo tres hijos y esta concejalía requiere una inversión de tiempo, no sólo de horas en el Ayuntamiento sino de responsabilidad, que fue una decisión muy meditada.

– ¿Y la noche electoral?

– Hicimos una campaña muy intensa. Acompañamos a Pablo todos los días en todos los actos de campaña, aunque trabajamos desde antes de la campaña para estar hoy aquí. Podían ser horas perdidas, pero llevamos mucho tiempo el grupo que ahora somos concejales trabajando con Pablo para llegar preparados. La noche electoral fue mágica porque hacía muchos años que no se daba el cambio. El sentimiento fue ilusionante.

– De la magia a la realidad. ¿Cómo han sido estas primeras semanas?

– Muy intensas. Tenemos instrucciones del alcalde de conocer a todo el mundo dentro de la casa, que es grande y compleja. Están siendo gratificantes porque la casa funciona muy bien y tiene gente muy válida que trabaja mucho y bien.

– ¿Qué es lo que más le ha sorprendido?

– Lo bien que funciona todo y la cantidad de funcionarios que mantienen la ilusión por su trabajo y las ganas de mejorar al Ayuntamiento. Hay mucha gente con muchas ganas.

– Simplificándolo mucho… es ‘la mujer de los números’ en el Ayuntamiento. El presupuesto no es el suyo, ¿cuál es la idea para el mismo y para el año que viene?

– Vamos a dar continuidad a los que tenemos pendientes. Para el año que viene tenemos determinadas prioridades en el presupuesto. En el capítulo uno, el de personal, hay que ordenar la casa. En el capítulo dos, los gastos corrientes, estamos haciendo un análisis detallado de cuáles son esos gastos para ver a cuáles darles continuidad o no. En el capítulo seis (inversiones), teniendo en cuenta el soterramiento, hay que hacer otro análisis para ver en qué podemos invertir. Vamos a hacer una gestión rigurosa.

– Ha hablado de renegociar la deuda del soterramiento, ¿cómo se encuentra este asunto?

– Hemos tenido una reunión inicial con la Sociedad y cuando llegue septiembre, cuando se reúna el primer Consejo de Administración porque todavía está la anterior corporación, daremos los pasos para seguir dos vías: refinanciación bancaria y renegociación de los porcentajes que conforman la sociedad. Son negociaciones independientes y vamos a abrir las dos. La predisposición es positiva.

– Más allá de los números, otra de sus áreas es el turismo. ¿Cuál es el plan y las líneas maestras a seguir?

– Queremos que Logroño se convierta en un enópolis porque tiene la esencia de ser la Capital del Rioja y no sólo eso sino tener la visión de llegar a un turismo de calidad en el que no sólo somos solo vino sino patrimonio histórico, cultura y un destino ‘foodie’ por excelencia.

– El quebradero de cabeza turístico tiene tres letras: el Centro de la Cultura del Rioja (CCR). ¿En qué estado se encuentra?

– El CCR tiene que estar englobado en el concebir Logroño como una enópolis y, como tal, lo vamos a encajar. Es un proyecto que preocupa y lo intentaremos enfocar de la manera más positiva posible dentro de la enópolis. Es verdad que se ha quedado desierto el concurso del gastrobar y la enotienda, pero vamos a rediseñar el encaje del CCR.

– ¿Hay algún plazo?

– Se abrirá cuando pensemos que está en óptimas condiciones y cuando tenga un plan específico para que funcione.

– El CCR tiene una directora. ¿Qué función tiene actualmente?

– Se encuentra diseñando los planes para ponerlo en funcionamiento, diseñando el mantenimiento del edificio y pensando en el contenido que va a tener para que funcione.

– Medidas a corto plazo.

– Estamos diseñando la política general porque todavía estamos aterrizando, analizando y pensando. Todavía no hemos bajado al terreno para decir una política concreta.

– El Ayuntamiento ha hecho varios fichajes como el de Javier Ridruejo, ¿va a trabajar directamente con usted? ¿Será un área conjunta?

– Javier va a ser una persona clave en todas las áreas que dependen de mi concejalía. Viene para impulsar la promoción económica. La captación de fondos a nivel nacional e internacional es fundamental para nosotros porque estamos coartados en inversión por el soterramiento. Y en el tema tecnológico, igual.

– Teniendo un complejo de ciudad pequeña… ¿cuál es el mensaje para una persona que cree que no se pueden captar fondos desde Logroño para grandes proyectos?

– Te lo voy a decir desde una persona que ha vivido muchos años fuera. No hay que tener ningún complejo porque Logroño es una grandísima ciudad, es un destino con una calidad de vida para trabajar y formar una familia que no se valora lo suficiente por quien ha estado aquí toda la vida. Es un lugar fantástico para crear una empresa y empleo. Hay que ponérselo fácil a quien quiera crear empleo.

– Por último, ¿qué le gustaría haber conseguido dentro de tres o cuatro años?

– Me gustaría tener una ciudad abierta y cosmopolita. Desde el punto de vista del turismo, haber generado que sea el destino para el turista medio-alto como una ciudad ‘foodie’ y sostenible, que se nos vea como una enópolis. Igual que uno va a la Provenza y lo ve como un todo, no sólo el paisaje sino ir a comer bien y a tomar un buen vino, que seamos una enópolis. Todo crea economía. Si movemos el turismo y movemos que seamos una ciudad puntera en empresas tecnológicas y empresas TIC, tendremos una ciudad mucho más potente de lo que somos ahora.

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