Sonríe constantemente, incluso alguna vez se sonroja. “Teniendo en cuenta lo pequeño que es Logroño y tu característica melena, ¿te reconocen por la calle?”. “Alguno sí que se me queda mirando; pero soy más bien vergonzosa para eso. Otra gente me pregunta si alguna vez me he alisado la melena o me tocan la cabeza…”. Admite entre risas, mientras agacha un poco la cabeza.
Ana Tejada tiene 16 años. Es campeona de Europa sub-17 2018 y está a punto de debutar en la máxima categoría del fútbol femenino en España. Pero solo es el principio: sueña despierta con sus futuros éxitos, pero va tocando la tierra. Y lo hace con aficiones muy normales, de una chavala de 16 años: salir con las amigas, subir a los pueblos de su madre (Matute) y su padre (San Andrés), jugar en el parque, lanzarle unos tiros a su hermano Jorge que a raíz de eso se ha metido portero…
– ¿Qué tal se te dan las fechas?
– Bueno… (duda). Un poco regular.
– 21 de mayo…
– (Silencio) ¿El Campeonato de Europa sub-17?
– Bien, con un poco de duda, pero primera prueba superada.
– Es que como fue en Lituania, fuera, pierdes un poco la noción del tiempo (ríe).
– 3 de junio…
– El ascenso a Primera (con el EDF).
– En menos de un mes tu vida se revolucionó en tema de éxitos…
– Sí, la verdad que ni me lo imaginaba. Cuando me llamaron para el Europeo ya fue algo inesperado y luego encima ganamos. Llegué y casi seguido el ascenso a Primera. ¡Imagínate!
– ¿Cómo se asimila eso con 16 años recién cumplidos (su cumpleaños es el 2 de junio)?
– De una forma natural, me vino y ya está. No pensaba que estaba jugando en el parque, pero casi; como estaba con mis amigas y estaba contenta, fue algo fuera de lo normal, pero lo sentí como ‘normal’, entre comillas.
– ¿Con el paso del tiempo le vas dando más importancia a lo conseguido?
– Sí. Precisamente cuando volvíamos tanto de Lituania como de Madrid, del ascenso contra el Tacón, hablábamos que iríamos dándonos cuenta de lo conseguido con el tiempo. Esos días entre unas cosas y otras no te lo crees. Ahora que hemos empezado con los entrenamientos ya empiezas a ser más consciente.
– ¿Hay alguien que te pone los pies en el suelo y te insiste en que esto solo es el principio?
– Mis padres y en general toda mi familia me recuerdan que tengo que seguir siendo yo misma, que no tengo que cambiar por lo que consiga o porque siga creciendo como futbolista. Y yo tengo muy claro que si quiero seguir teniendo a gente a mi lado, que me quiera y que me valore, tengo que seguir siendo yo. Porque al final si tú te crees mejor que los demás por algo que has conseguido, aunque sea por méritos propios, quedas como ‘de chulo’ y esa forma de ser no me gusta. Yo soy del parque, de estar con mis amigos, y espero no cambiarlo nunca.
– ¿Qué estudias y qué te gustaría ser más allá del fútbol?
– Este año voy a empezar Primero de Bachillerato. Y luego me gustaría estudiar INEF, como mi madre. Porque llevamos las dos el deporte en la sangre y es lo que me gusta.
– ¿De ella has mamado el hacer deporte?
– Sí, siempre me ha dicho “el hacer deporte es enriquecedor: conoces a gente, te relacionas, está mejor físicamente…”. Un día, con tres años, estaba en casa de mi abuela, cogí el balón y empecé a jugar… y hasta hoy.
– O sea, que siempre te ha gustado el fútbol.
– Un año, al principio de Primaria, me apunté a baloncesto por mi madre, pero a mitad de curso le dije que no quería, porque a mí lo que me gustaba era el fútbol y ahí estaban mis amigos.
– ¿Y has tenido algún ídolo que te haya marcado especialmente?
– Siempre, y ahora también, me ha gustado mucho Xavi Hernández; he visto muchos vídeos de él, me gustaba su forma de jugar. Antes me ponían más de mediocentro, pero ahora que lo hago más de central me gusta Piqué y su salida de balón, pero me fijo también en Sergio Ramos por su coraje, aunque sea del Madrid y yo más del Barça (ríe).
– Del fútbol femenino, ¿alguna referencia?
– He de reconocer que siempre me he fijado más en los chicos porque eran los que se veían, pero bueno, hay jugadoras muy buenas como Irene Paredes, muy buena central, o Aitana Bonmatí, mediocentro…
– ¿Crees que acabarás jugando más de central?
– Sí, creo que voy a acabar ahí. Central con salida de balón, cada día me gusta más.
– ¿Con qué sueña Ana Tejada?
– Con llegar a algún equipo de Primera de los favoritos, como el Barça, y a la Selección española absoluta.

«Es importante que el fútbol femenino juegue en Las Gaunas, en un estadio hecho para Primera»
– ¿Eres consciente de que cuando naciste prácticamente no existía el fútbol hierba femenino en La Rioja (sí el fútbol sala) y ahora hay un equipo en Primera? Menudo salto…
– Sí que he sido consciente del cambio. Hace unos años, cuando era más pequeña y yo seguía jugando con los chicos, veía a las chicas del territorial que jugaban contra equipos que aún les faltaba cierto nivel competitivo. Y luego cuando el EDF decidió dar el salto a ascender a Segunda, gracias a él, y a la Federación Riojana que apostó por el fútbol femenino creo que el resto de equipos han ido mejorando su base, para seguir formando a sus chicas. Es importante que la Federación Riojana crezca para que los clubes de dentro sigan creciendo.
– ¿Crees que falta cultura de fútbol femenino en Logroño, en cuanto a afición?
– El otro día, en el encuentro de presentación del EDF frente a la Real Sociedad, se vio que vino bastante público. Pero sí que faltan pasos por dar, hay que ir poco a poco, porque sí que es un cambio y a la gente le resulta raro ir a ver fútbol femenino, pero creo que si nosotras hacemos bien las cosas y los aficionados van hablando entre ellos, creo que vamos a conseguir que en Las Gaunas haya más seguidores.
– ¿La gente se va a sorprender cuando vaya a veros?
– Creo que sí, que van a pensar que como somos nuevas en Primera, que igual vamos a estar un poco con miedo, pero creo que vamos a enfrentarnos a cada equipo con muchas ganas y esas ganas van a hacer que no haya tanta diferencia entre que seamos novatas y otro equipo que tenga más experiencias.
– El objetivo del EDF… ¿la permanencia?
– Ya no solo la permanencia, creo que tenemos gente como para optar por puestos de media tabla.
– Y jugando en Las Gaunas…
– El club ha hecho un gran esfuerzo para conseguir jugar en Las Gaunas y creo que es importante este esfuerzo porque se demuestra que el fútbol femenino también puede jugar en un estadio grande como Las Gaunas, que está hecho para Primera División.

«Ciertos comentarios sobre las mujeres y el fútbol son injustos: tenemos el mismo derecho»
– La diferencia entre el reconocimiento a los hombres es evidente. ¿Cómo lo veis vosotras?
– Sí, no es justo. Empezando por la diferencia de salarios… Nosotras tenemos que tener en cuenta los estudios y sacarlos, que en sí estudiar siempre está bien, pero ellos pueden vivir del fútbol y nosotras no, y eso al final es injusto, porque nos dedicamos al mismo deporte y a hacer lo que nos gusta. Es cierto que ellos generan mucho: en espectadores, en televisión… Pero nosotras vamos a ir poco a poco creciendo, aunque no sé si lograremos igualarlos, pero vamos a llegar lejos porque la gente va a coger más interés por nosotras.
– ¿No estamos entonces ante la cumbre del fútbol femenino?
– No, no, no, ni mucho menos. Aún queda muchísimo por hacer. Creo que entre todas las federaciones y todas las jugadoras lo vamos a conseguir.
– Pero, ¿no crees que más allá de las federaciones y equipos se necesita un cambio de mentalidad?
– Sí, pero al final el papel de las instituciones es clave, porque van a ser ellas las que propongan los proyectos para nosotras. Aunque también es cierto que por mucho que ellos propongan cosas si la gente de fuera no cambia el chip de ‘vamos a ver a las chicas’ porque sí, no habremos conseguido nada.
– ¿Os molesta que a veces se os juzgue sin ir a veros(que si es lento…), que se hagan comentarios sobre las mujeres y lo que tendrían que hacer en vez de jugar al fútbol, que os digan ‘chicazos’?… ¿Entre vosotras se habla?
– En el vestuario creo que no me ha tocado nunca. Pero esos comentarios por suerte ya no se dicen mucho y si toca oírlos, la gente que está alrededor de la persona o personas que lo hayan dicho, ellos mismos se dan cuenta de que no tiene sentido decir eso y les corrigen. Si lo tenemos que hablar nosotras… evidentemente que nos parece injusto porque tenemos el mismo derecho que los chicos a jugar al fútbol: al final es un deporte que juega quien le apetece, quien quiere, a quien le gusta, ya sea chico o chica.
– ¿Da rabia oír cosas así…?
– Pues sí, ¿por qué tengo que oír ‘vete a limpiar’? ¡Vete tú también! Tenemos el mismo derecho a jugar nosotras al fútbol que los hombres a limpiar. Aunque por suerte creo que esto está cambiando mucho y que cada vez se oyen mucho menos estos comentarios.


