La Rioja

Tensión en Cervera por la participación de las mujeres en la procesión

El silencio es la nota dominante en Cervera del Río Alhama a menos de una semana para la celebración de sus fiestas patronales. La participación de las mujeres en la procesión de Santa Ana es una cuestión que inquieta a todos los vecinos sin excepción y, en cambio, nadie se pronuncia sobre ello.

No, al menos, públicamente. Porque la opinión propia es una de esas cuestiones de las que uno no puede desprenderse y el debate entre la tradición y la igualdad de género está más vivo que nunca en la cabecera de la comarca más austral de La Rioja. Los argumentos se reducen a dos: chicas sí o chicas no.

Quienes defienden el primer punto de vista entienden que ya es hora de que las cerveranas puedan sumarse sin ningún inconveniente a los danzadores que bailan al son de la gaita en el tramo final de la procesión. Los segundos, que nunca ha ocurrido tal cosa en los más de cien años de tradición y que, por tanto, no hay motivo para hacerlo.

La alcaldesa de la localidad, Estrella Santana, admite que «hay cierta tensión social, pero nadie dice nada sobre lo que pasará finalmente en la procesión», que se celebrará el jueves a las 11 horas. «Es una pena que exista esta situación a tan pocos días de las fiestas, porque hay familias y cuadrillas divididas por llevar las cosas al extremo; es desagradable», añade la regidora.

El prendido de la mecha

La propia munícipe fue testigo en sus propias carnes de lo radicales que pueden ser las posturas cuando la tradición está incluida en la ecuación. Hace dos años, optó por animar a un grupo de chicas jóvenes que decidieron danzar en el tramo de la procesión de San Gil (en septiembre), a pesar los gaiteros hubieran dejado de tocar al percatarse de su presencia, para reivindicar la gaita mixta.

«Tomé una decisión personal que fue muy criticada por ciertos sectores que consideraban que la alcaldesa debe inhibirse (como si eso fuera posible) en una cuestión como esta», señala, admitiendo que «quizás no lo valoré debidamente, pero tomé esa decisión como una cerverana más».

«El Grupo de Danza de la Gaita pertenece a las cofradías de Santa Ana y San Gil y son ellos quienes deben tomar la decisión, porque cada organización es libre de definir sus estatutos como estimen conveniente», explica Santana, señalando que «el Ayuntamiento nada puede hacer al respecto» y avanzando que los preparativos «serán igual que en años anteriores».

La alcaldesa precisa que «más que en la calle, la tensión se refleja en las redes sociales, porque mucha gente habla en caliente y, aunque luego se arrepienta, lo escrito permanece ahí», si bien considera que «este debería ser un asunto para hablarlo tranquilamente entre todas las partes y poder alcanzar un acuerdo, que estoy convencida de que es posible».

La incorporación de las mujeres a algunos de los actos de mayor raigambre en la región ha tenido en los últimos años algunos precedentes históricos. Estas son otras de las ocasiones en las que la tradición se rompió en La Rioja… y no pasó nada.

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