El Sereno

La familia invisible se va de pícnic por el Parque del Iregua

¡Cómo se agradece el solecito! Ahora que el astro se ha decidido a asomarse a nuestros cielos y ya no se limita a aparecer pintado, sino que además incluso calienta a los logroñeses, nos echamos a las calles como si el techo de nuestras casas fuera a caernos sobre la sesera.

Familias y familias se tiran al monte con el único pretexto de «andar» (como si al resto de sitios se teletransportaran, pero ese no es el caso). Porque si nuestro Sereno disfruta pateándose el terreno cuando nieva más que en la despedida de soltero de Jon Snow, con el sol brillando en los cielos se atreve hasta a lucir pantaloneta (de pana, eso sí).

Y en esas andaba por el Parque del Iregua cuando se encontró de bruces con una familia de la que leyó lo indecible durante su tierna juventud, pero a la que asociaba al género de la ficción. Pues no señor. El hombre invisible existe y sale de pícnic con la familia. Como tú y como yo. Incluso como tu cuñado. Nuestro querido Sereno no ha querido interrumpir tan entrañable estampa y ha dejado a sus integrantes disfrutar de su avituallamiento a la sombra de los árboles.

Así, observando en silencio, ha averiguado que el clan debe disfrutar de las bonificaciones fiscales de una familia numerosa. Así lo atestiguan las numerosas botellas de refresco sobre las mesas de piedra, los cartones de vino e, incluso, de algún que otro licor (de la abuela, a buen seguro). Justo antes de marcharse, no ha podido resistir a la tentación y se ha interesado por el apellido de tan ilustre e inusual familia.

Por ello, si nos están leyendo reciban desde estas líneas un afectuosísimo saludo, señores Guarros. La próxima vez, tiren los restos a la basura, que la basura no se evapora y la gente normal no vamos por ahí apurando tragos de las botellas. Gracias.

*Puedes enviar cualquier ‘denuncia’ o curiosidad para la sección ‘El Sereno de NueveCuatroUno’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 600830812.

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