El Rioja

“Papá, papá, ¿por qué somos de Rioja? Pregúntales a esos que no lo saben”

Tentenublo Wines apela contra la “no calificación” de uno de sus vinos

Tentenublo Wines | Facebook

Tentenublo Wines, una humilde bodega de Viñaspre (pedanía de Lanciego, Rioja Alavesa), ha presentado un recurso de apelación ante el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, tras quedar una partida de sus vinos como “no calificada” (por lo que no puede etiquetarla dentro de la denominación) y no estar conforme su propietario con tal decisión: “Este vino está correcto y por ello debe ser de Rioja”.

“Es más, debe ser calificado porque es Rioja, está elaborado con uvas de viñas de ‘Rioja’, por gente de ‘Rioja, con variedades de ‘Rioja’, con levaduras de ‘Rioja’ y en una bodega de ‘Rioja’, cosa que algunos de los vinos calificados no pueden decir”, ha indicado en su reclamación, solicitando que la muestra sea evaluada por el comité de apelación de este organismo.

Roberto Oliván ha señalado a NueveCuatroUno que su queja es una defensa como “cuando acusan a tu hijo de robar si sabes que no ha robado”, pero que no quiere darle excesiva importancia al tema, “sólo contar a nuestros clientes lo que ha pasado” porque es “muy honesto”.

“Yo no hago esto para salir en el periódico sino por la honestidad y decirle a mis clientes que van a tomar un vino que no está amparado”, ha indicado sobre la publicación del escrito de apelación que ha colgado en las redes sociales bajo el título ‘Papá, papá, ¿por qué somos de Rioja? Pregúntales a esos que no lo saben’, poniendo el acento en que él sabe que “tiene un vino que no es defectuoso”.

“Cuando te descalifican un vino, te dicen que tu vino no es apto y tú crees que sí, pues hay un encontronazo. Ellos pueden decir que no es Rioja y yo puedo decir que sí, ahí están colgados esos motivos”, ha concluido. El director general del Consejo Regulador, José Luis Lapuente, ha apuntado que la situación “no es lo más habitual ni lo más agradable”, pero que puede pasar.

En este sentido, ha querido resaltar que este organismo se limita simplemente a organizar el proceso, pero que “ni entra ni sale” en las decisiones que se toman, sean estas tomadas en las catas ciegas o en las analíticas. “Estamos haciendo unas 600 catas al año.”, ha explicado, teniendo los catadores de doce a quince muestras por ‘ronda’: “Por mayoría, se determina si la muestra puede tener un problema (subsanable o no) y, si no es apto, para estar más seguros, se vuelve a someter la muestra a otras cinco catadores”. En paralelo, se realizan las analíticas.

“No es ningún problema en la bodega ni en el operador”, ha querido detallar, refiriéndose a que simplemente se trata de una partida determinada de una añada, en este caso 2017, concreta. En caso de que la bodega quiera seguir recurriendo, la apelación podría llegar hasta el Ministerio de Agricultura.

Subir