Nieva ha abierto el camino y los pueblos de los Cameros han visto con buenos ojos su iniciativa. El pequeño pueblo serrano está a punto de conseguir que les instalen un desfibrilador en un local de la localidad. La subvención autonómica para el mantenimiento del consultorio se dedicará al desfibrilador (ronda los 1.500 euros) y el reto se encuentra ahora en extender esta decisión a los cerca de cuarenta pueblos de esta zona de La Rioja.
«Nos podemos encontrar con 18-20 grados bajo cero en invierno, carreteras con dos metros de nieve, una población muy envejecida y vecinos con problemas cardíacos», señala la concejal Inmaculada Sáenz, para poner el acento en una reflexión personal: «Que nunca podamos decir que alguien ha perdido la vida por no haber intentado tenerlo». El alcalde del Rasillo, Luis Carlos Rodríguez, ha reclamado en La Sexta la instalación de otro desfibrilador en su pueblo: «Es como una seguridad. ¿Que no hace falta? Pero ahí lo tienes.
LA CAMPAÑA CONSTANTES Y VITALES
La Sexta ha lanzado una campaña que busca que haya un desfibrilador en centros comerciales, transportes públicos, centros deportivos, etc. Esta semana daban a conocer la historia de Ángel, quien tuvo la suerte de sufrir un paro cardiorrespiratorio en un centro deportivo en el que había un desfibrilador y se salvó gracias a la rápida intervención de Tomás.
«Con tu firma pides a tu Comunidad Autónoma que desarrolle una normativa a favor de la cardioprotección que incluya la obligación de instalar desfibriladores en espacios públicos y la despenalización de su uso por personal no sanitario. Porque todos estamos preparados para salvar vidas», señalan desde la cadena. La Rioja ya ha recogido 138 firmas.


