Mucha gente se pregunta dónde acabarán esos globos de helio que nos costaron una pasta en San Mateo y que acaban siempre escapando de la mano de nuestro hijo al medio minuto de haberlo comprado. La teoría más bucólica es que suben hasta el cielo, y allí se desintegran. Pero la realidad es mucho más terrenal: alguno acaba en lo alto de un árbol en el camino de la Magdalena, a mitad de camino entre Logroño y Lardero.
————
‘El Sereno de NueveCuatroUno’ te escucha. ¿Quieres denunciar algo que te molesta? ¿Has visto una curiosidad y quieres compartirla? ¿Te gustaría enviar un mensaje a alguien en concreto?
– Whatsapp: texto, fotos, vídeos y notas de voz en el 602262881.
– Correo electrónico: el buzón [email protected] está abierto las 24 horas.



