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¿Robo? ¿Atraco?

El partido entre el Huracán Valencia – UD Logroñés quedará en el pensamiento colectivo de la afición blanquirroja como un atraco a mano armada. Así lo expresó el técnico Carlos Pouso al término del encuentro.

Una imagen vale más que mil palabras. Aquí, el resumen completo del partido de vuelta.

El momento que más ha crispado los ánimos y que ha propiciado todo tipo de teorías y especulaciones sobre un posible amaño es la ‘lesión’ del colegiado Pulido Santana (colegio canario).

La eliminatoria venía marcada por un empate en Las Gaunas (1-1) con dos penaltis, el favorable al Huracán Valencia más que dudoso. Hasta ese momento en el que el árbitro cae ‘lesionado’ en el partido de vuelta, la UD Logroñés ganaba 0-1 y Miguel Martínez de Corta ya había parado un penalti al equipo valenciano. Restaban veinte minutos para que el conjunto riojano se clasificara para las semifinales del playoff, en caso de que no hubiera cambios en el marcador.

La polémica se ha visto avivada porque el colegiado Pulido Santana ya había protagonizado una situación similar en el playoff de ascenso entre el Leganés y el Lleida. Fue en 2013 y, casualidades de la vida, el banquillo del equipo ilerdense estaba ocupado por Toni Seligrat, actual entrenador del Huracán Valencia.

Esto ha propiciado numerosos memes y reacciones en las redes sociales con el árbitro como diana de los comentarios.

El elemento que amplifica las dudas de los aficionados riojanos es que la propiedad del Huracán Valencia, según la web Valenciaplaza, la ostentaría la casa de apuestas Bet365.

LAS REACCIONES

Los jugadores de la UD Logroñés no se han quedado al margen de mostrar su enfado y su cabreo.

https://twitter.com/jacobotrigo/status/604952197370159104

https://twitter.com/jacobotrigo/status/604841132078592000

Los aficionado se han encargado de que este encuentro y todo lo que lo rodea tenga resonancia a nivel nacional en los medios de comunicación.

La UD Logroñés volverá a jugar la temporada que viene en Segunda B, pero lo hará con más fuerza que nunca.

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