Deportes

Caras de éxtasis de los protagonistas de un ascenso en Matapiñonera

El pitido final apenas sirvió para contener una explosión de emociones acumuladas durante meses. Los jugadores de la UD Logroñés se fundieron en abrazos sobre el césped de Matapiñonera, algunos derrumbados por el esfuerzo, otros buscando a compañeros y familiares entre lágrimas de felicidad. La tensión de una eliminatoria resuelta en la prórroga se transformó de golpe en éxtasis cuando el gol del minuto 114 abrió de par en par las puertas de la Primera Federación y desató una celebración que ya forma parte de la historia del club.

Los rostros de los futbolistas reflejaban el alivio de quien ha soportado una enorme responsabilidad y la satisfacción de haber culminado una temporada marcada por la exigencia. Desde los veteranos hasta los más jóvenes, todos compartieron una alegría desbordante en una imagen que quedará para siempre en la memoria del logroñesismo. Porque aquel tanto en la prórroga no solo decidió una final ante el Sanse: escribió una de las páginas más inolvidables de la UD Logroñés, devolviendo al club y a su afición al lugar que llevaban años persiguiendo.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top