Hace apenas 24 horas, los jugadores daban aquí sus últimos pases antes de partir hacia San Sebastián de los Reyes. Este sábado, la Ciudad Deportiva de la UD Logroñés ha cambiado el silencio del entrenamiento por el ruido de una afición preparada para empujar desde Logroño. El equipo pelea en Matapiñonera, pero el pulso blanquirrojo también se libra aquí.
Desde las 12:00 horas, el recinto se ha convertido en una fanzone con pantallas gigantes, música, ambiente futbolero y servicio de restauración. No están a pie de césped, pero tampoco piensan quedarse al margen. Como ya ocurrió ante el Getafe B, el club ha abierto su casa para que los seguidores vivan juntos una cita que puede marcar el futuro de la UD Logroñés.
Valdegastea no espera: empuja. Cada camiseta, cada bufanda y cada mirada hacia las pantallas forman parte de la misma misión que viaja hasta Matapiñonera: sostener al equipo hasta el último minuto. El ascenso se juega en San Sebastián de los Reyes, pero Logroño también ha levantado su territorio de batalla.


