El puente de mayo ha arrancado en La Rioja con cielos encapotados y ese ambiente inestable que invita más a mirar por la ventana que a lanzarse a la calle. Lo que para muchos iba a ser un paréntesis de descanso, terrazas y escapadas primaverales, se ha transformado en un fin de semana marcado por el paraguas y por la incertidumbre del cielo.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), a través de su plan METEOALERTA, ha activado avisos de nivel amarillo en toda la comunidad para la tarde de este viernes. En concreto, se prevén lluvias que podrían dejar hasta 15 litros por metro cuadrado en una hora, entre las 15 y las 21 horas, con una probabilidad que oscila entre el 40 y el 70 por ciento, y que podrían ser localmente intensas.
Pero no solo será cuestión de lluvia. Las tormentas también harán acto de presencia durante ese mismo tramo horario, con carácter disperso pero potencialmente fuerte. Según la previsión, podrían venir acompañadas de granizo y rachas de viento muy intensas, lo que añade un punto más de inestabilidad a la jornada.
El nivel amarillo no implica una situación de riesgo extremo, pero sí advierte de fenómenos meteorológicos que pueden complicar actividades al aire libre. Además, desde AEMET se recuerda que, debido a la naturaleza de las tormentas, no se descarta que de forma puntual puedan alcanzar una intensidad superior a la prevista.
Así, el arranque del puente deja una estampa más propia de días otoñales que de la primavera avanzada. Muchos planes quedarán pendientes del radar meteorológico y de la evolución de unas nubes que, por ahora, parecen tener claro su protagonismo en este inicio de mayo.


