La Plaza del Mercado ha amanecido este lunes lluvioso con una imagen poco habitual desde hace años, despejada de terrazas y sin el mobiliario hostelero que hasta ahora permanecía recogido y encadenado en la vía pública. Los negocios de hostelería que operan en esta céntrica plaza logroñesa han retirado sus mesas, sillas y elementos auxiliares cuando los locales permanecen cerrados.

El Ayuntamiento ha conseguido que los hosteleros entiendan la importancia de almacenar las terrazas en el interior de sus propios establecimientos o en lonjas cercanas, liberando así el espacio público y mejorando la percepción visual y funcional de la plaza. La ausencia de estos elementos ha permitido recuperar una imagen más abierta y accesible del entorno, especialmente visible durante las primeras horas del día.

Se trata de un pequeño paso para la hostelería, pero de un avance significativo para la ciudad, al favorecer un uso más ordenado y respetuoso del espacio común. La Plaza del Mercado, donde la mayoría de los locales concentran su actividad los fines de semana y en las tardes de viernes, sábado y domingo, ha sido el primer escenario de este cambio.

Queda ahora por comprobar si esta medida se extiende a otros puntos del Casco Antiguo, como la calle Portales, donde la hostelería mantiene también terrazas en la vía pública cuando los locales permanecen cerrados.


