El joven de 26 años desaparecido el pasado domingo en Navarrete ha contactado este martes por la mañana con sus familiares y amigos, asegurando que se encuentra en perfecto estado de salud. Su mensaje ha puesto fin a la gran preocupación que mantenía en vilo a la localidad riojana desde el fin de semana.
Según han confirmado a NueveCuatroUno fuentes municipales, el joven envió un audio a uno de sus amigos explicando que estaba bien. En ese mismo momento, familiares, amigos y vecinos del municipio, que se encontraban reunidos para organizar un dispositivo de búsqueda inminente, han decidido cancelarlo al comprobar que el chico había dado señales de vida.
El desaparecido había salido en coche el domingo y desde entonces no se tenía noticia alguna sobre su paradero. La Guardia Civil había desplegado labores de rastreo y solicitado la colaboración ciudadana, ante la inquietud generada en el municipio. Por el momento, se desconocen los motivos de su desaparición.
Mientras tanto, en Yécora (Álava), los Servicios de Emergencia de Euskadi han desplegado desde el lunes un amplio operativo de búsqueda para localizar a un hombre de 82 años visto por última vez en la zona rural de Bercijana, cercana a su domicilio. El desaparecido salió a dar un paseo por la mañana y no regresó.

En el dispositivo participan patrullas rurales de la Ertzaintza, la unidad de drones, un helicóptero con agentes de montaña y de la Unidad de Vigilancia y Rescate (UVR), la Unidad Canina, bomberos y voluntarios. El hombre mide 1,68 metros, es de complexión delgada, tiene el pelo canoso y vestía un chándal azul de manga larga y pantalón gris o azul.
Tanto la Guardia Civil como los Servicios de Emergencia del País Vasco piden la colaboración ciudadana y recuerdan que cualquier pista puede resultar clave. En el caso de Yécora, el teléfono de contacto es el 112.
Nota editorial: una vez concluido el dispositivo de búsqueda del desaparecido en Navarrete, NueveCuatroUno procede a eliminar cualquier imagen del desaparecido, difundida a efectos de contribuir a su rápida localización. Esta medida tiene como fin el respeto a la intimidad del entorno de la víctima y minimizar, en la medida de lo posible, los efectos de su ‘huella digital’.


