El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica que afecta en una mayor medida a la parte motora del cuerpo. Este trastorno ocurre cuando las células nerviosas localizadas en el cerebro, en la sustancia negra, se dañan o mueren. Estas células son las responsables de producir dopamina, una sustancia cerebral (neurotransmisor) esencial para el control de los movimientos.

En la actualidad se sigue contando solo con tratamiento sintomáticos, que no curan pero sí frenan de forma global la progresión de la enfermedad y, por tanto, permiten mejorar la calidad de vida de las personas diagnosticadas de Parkinson. Por eso, el correcto uso de los fármacos, así como de las terapias no farmacológicas (neurorrehabilitación), marcará el futuro de la evolución.
La causa sigue siendo un misterio, lo que sí se sabe es que existen una serie de factores genéticos y ambientales relacionados con el desarrollo de la enfermedad. A la clínica CINN Rioja acuden personas jóvenes que les acaban de diagnosticar y necesitan información sobre la enfermedad y cómo afrontarla. La pregunta recurrente es «¿y ahora qué?».
Gracias al equipo multidisciplinar de CINN Rioja, podemos abordar la enfermedad desde varios puntos de vista y dotarles a los afectados de herramientas que les ayuden a entender y aceptar el diagnóstico para, a largo plazo, aprender a vivir con ello sin perder calidad de vida y bienestar.
Otro perfil de personas que nos llaman son adultos a quienes diagnosticaron hace años y cuyos familiares han notado un empeoramiento y una mayor dependencia en casa y necesitan un empujón para mantener la calidad de vida todo lo posible.
Síntomas característicos del párkinson
Cuando los niveles de dopamina disminuyen, las personas experimentan una serie de alteraciones motoras. «Cada persona es un mundo y muestra una sintomatología diferente», resaltan los terapeutas de CINN Rioja. Estos son los síntomas motores que se pueden experimentar:

Tradicionalmente, se pensaba que en las personas con trastornos degenerativos el ejercicio tenía poco efecto, o que incluso podía empeorar la enfermedad. Sin embargo, investigaciones recientes, sugieren que la fisioterapia y el ejercicio pueden mejorar o mantener a raya los signos de la enfermedad de Parkinson.

El ejercicio terapéutico ha demostrado ser una estrategia clave para mejorar la calidad de vida y el manejo de los síntomas en personas con enfermedad de Parkinson o parkinsonismo. Cumple con varios efectos fisiológicos beneficiosos, ya que ayuda a contrarrestar los efectos negativos de la degeneración neuronal y mejora el funcionamiento corporal tanto motor como no motor.

Además de todos los beneficios que el ejercicio aporta a la hora de reducir y mejorar los signos y síntomas motores, influye de manera positiva en los denominados síntomas no motores. Estos síntomas suelen ser los que ocasionan una disminución de la autonomía y una mayor necesidad de ayuda de una tercera persona:
– Dificultades de la comunicación (lentitud, monotonía, bajo tono)
– Alteración para tragar (disfagia, control motor)
– Disminución de la expresión facial (falta de gestos, hipotonía)
– Trastornos del ánimo (depresión, ansiedad, apatía)
– Alteraciones cognitivas (memoria, atención y planificación)
– Trastornos del sueño
Gracias al equipo multidisciplinar de CINN Rioja, podemos ayudar a las personas afectadas de Parkinson de una manera integral. ¡Llámanos y te contamos cuál podría ser el mejor ejercicio para mejorar tu calidad de vida!


