La Rioja

El riesgo alto por gripe aviar pone en alerta a las granjas riojanas

El riesgo alto por gripe aviar pone en alerta a las granjas riojanas

Granja avícola en La Rioja Baja. | Foto: Leire Díez

La enfermedad de la gripe aviar ha puesto a todas las autonomías de España en riesgo alto por la proliferación de focos localizados en aves silvestres. Pese a que por el momento el virus no ha llegado a las explotaciones ganaderas, los casos no dejan de aumentar también debido a la bajada de temperaturas durante el mes de enero que ha elevado el riesgo de transmisión.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación activó esta semana medidas adicionales y de mitigación en las zonas de especial riesgo y vigilancia «en aras de tomar un enfoque preventivo en aplicación del principio de precaución», tal como recoge el documento del MAPA. Una declaración por la que todas aquellas ganaderías ubicadas en zonas de riesgo, especialmente próximas a humedales, deben encerrar a sus aves y adoptar medidas de bioseguridad.

De igual forma, los certámenes, muestras y ferias ganaderas que se desarrollen con la exposición de aves quedan suspendidas hasta nuevo aviso y está prohibida la presencia de aves de corral y aves cautivas en los centros de concentración de animales, así como la cría al aire libre. Medidas que se revisarán en las próximas semanas en función de la evolución de la situación epidemiológica.

Poniendo el foco en La Rioja, el mapa aportado por el Ministerio con las zonas del país más afectadas por este virus arroja que en los puntos de La Rioja Baja hay más influencia de gripe aviar, especialmente en la zona del valle del Ebro y la sierra (en niveles A4 y A5 de alerta, los más altos). En total, son 59 las explotaciones avícolas (la mayoría dedicada a la producción de carne) que se reparten por la comunidad en un total de 31 localidades, siendo Alfaro (con ocho granjas), Pradejón (con cinco), Calahorra (con cuatro), Agoncillo y Ausejo (ambos con tres) los municipios donde más abundan. Aunque con menor concentración, prácticamente la mitad de las granjas se ubican en pueblos de La Rioja Alta como son Nájera, Uruñuela, Bañares, Cañas o Santo Domingo de la Calzada.

Foto: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Desde la Consejería de Agricultura informarán vía cartas a todos los agentes de interés que vienen a ser los ganaderos titulares con explotaciones avícolas, así como aquellos municipios que cuentan con humedales: Logroño (La Grajera) Alfaro, Calahorra, Hervías, Leiva y Tormantos. También se comunicará la situación al Colegio Oficial de Veterinarios de La Rioja, estando en contacto continuo con los técnicos de Medio Ambiente y con los agentes forestales ante cualquier alerta y aviso.

Ana Pérez gestiona junto a su hermana Raquel una de las dos granjas de pollos que hay en Quel. Reconoce que hay preocupación, pero la situación no ha cambiado en cuanto al funcionamiento de la explotación: «Seguimos cumpliendo las mismas normas de bioseguridad que mantenemos durante todo el año, si es caso extremarlas un poco más, pero son las mismas. Desinfección, evitar la fauna silvestre en los alrededores, minimizar al máximo posible el contacto con la gente del exterior,… Al final son animales muy delicados, pero la mayoría de los avicultores somos ya muy profesionales y esta forma de actuar la tenemos muy interiorizada. Además, aunque la influencia de la gripe aviar es muy grave, también hay otros patógenos que pueden afectar y que a lo mejor requieren un sacrificio, como es la salmonelosis».

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