El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha licitado por un presupuesto de 22 millones de euros (IVA incluido) la conservación y explotación de 136,5 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado (RCE) en La Rioja, dentro de un contrato con varios lotes entre los cuales se encuentra uno específico para actuaciones en el sector 3 de La Rioja.
Este lote incluye actuaciones en diferentes carreteras como la AP-68 entre los km 77 y 122, y 150 y 201; la A-68 entre los km 122 y 150; así como distintos ramales de enlace de la A-68 con las autovías A-12 y LO-20.
La duración del contrato es de dos años, con posibilidad de prórroga de tres más y otra adicional de un máximo de 9 meses. El contrato incluye requisitos para promover la eficiencia energética y la reducción de emisiones.

Los trabajos previstos se enmarcan en el programa de este Ministerio para mantener las condiciones de circulación, vialidad y seguridad en la Red de Carreteras del Estado (RCE), asegurando que sea accesible en las condiciones adecuadas a todos los ciudadanos.
Inversiones en mantenimiento de carreteras de La Rioja
Esta nueva licitación se suma a un contrato adjudicado recientemente por 10,3 millones de euros -previamente licitado por 13,7 millones- para mantener hasta 150 kilómetros de carreteras del sector nº2 de la Rioja. En concreto, este contrato abarca 70 kilómetros de la N-111 (entre el túnel de Piqueras y Logroño); la N-113, cerca de Alfaro entre los km 78,840 y 82,340; la N-232 entre el límite con Navarra (km 330) hasta el noroeste de Alfaro (km 399) y la N-232A, entre los km 399 y 402 en Logroño.

El modelo de contratos mixtos (servicios y obra) para la ejecución de operaciones de conservación y explotación en la Red de Carreteras del Estado persigue ofrecer un servicio integral de movilidad al usuario, mejorar el estado de la carretera y red y optimizar los recursos públicos.
A través de ellos se realizan trabajos de ayuda a la vialidad y conservación ordinaria de las carreteras, para permitir que la infraestructura y sus elementos funcionales dispongan de las mejores condiciones de circulación y seguridad posibles. Se incluyen actuaciones como: gestión de la vialidad, incidencias y vialidad invernal, ayuda a explotación y estudios de seguridad vial, y mantenimiento de los elementos de la carretera con adecuados niveles de calidad.
Se incorporan medidas de eficiencia energética y la reducción de emisiones, tales como, el autoconsumo, medidas de ahorro energético en la iluminación o la implantación de vehículos automóviles eléctricos, y la presentación de un plan de descarbonización por parte del adjudicatario, en los seis primeros meses de contrato, con medidas reductoras y de compensación de emisiones para conseguir un balance neutro en carbono de toda la actividad objeto del contrato durante el plazo de duración del mismo.


