El Ayuntamiento de Logroño volverá a rebajar el tipo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) en 2027. Será el cuarto descenso consecutivo desde la llegada del equipo de Gobierno de Conrado Escobar y situará el gravamen en el 0,565 por ciento del valor catastral del inmueble, frente al 0,57 por ciento vigente durante 2026.
La evolución del tipo impositivo en los últimos años refleja una reducción progresiva. En 2021 el IBI se situaba en el 0,6 por ciento; en 2022 y 2023 bajó al 0,59 por ciento; en 2024 descendió al 0,580 por ciento; en 2025 quedó fijado en el 0,575 por ciento; en 2026 se redujo al 0,57 por ciento y, ahora, para 2027, volverá a bajar hasta el 0,565 por ciento.
En términos prácticos, para un piso medio de unos 80 metros cuadrados con un valor catastral aproximado de 80.000 euros, la rebaja supondrá un ahorro de alrededor de 4 euros al año respecto al recibo de 2026. Si se compara con el tipo del 0,59 por ciento vigente en 2023, el ahorro ronda los 20 euros anuales, mientras que frente al 0,60 por ciento de 2021 alcanza los 28 euros al año.
Según las previsiones municipales, la recaudación por este impuesto durante 2026 asciende a 34,96 millones de euros, correspondientes a un total de 119.287 recibos. Tomando esa misma base de ingresos, la nueva rebaja del tipo impositivo supondrá que el Ayuntamiento deje de ingresar alrededor de 307.000 euros al año respecto al ejercicio anterior.
La portavoz del equipo de Gobierno local, Celia Sanz, ha indicado que el Ayuntamiento de Logroño «ha dado el primer impulso a la modificación de sus ordenanzas fiscales con la elaboración de las ‘Líneas fundamentales de la política fiscal para el ejercicio 2027’».
Sanz ha explicado que este documento «avanza algunas de las claves con las que se redactarán las próximas ordenanzas fiscales, y establece la actualización de los tipos para lograr una mayor reducción de cargas impositivas a la ciudadanía». Ha especificado que en el impuesto de plusvalía «se establece una nueva reducción del 2,5 por ciento respecto de los máximos que se fijen por la normativa estatal».
Además, ha continuado, «los beneficios fiscales se centran en el apoyo a las familias, el fomento de la actividad económica y las políticas ambientales». En cuanto a las tasas y precios públicos, ha señalado que, «siempre bajo los principios de estabilidad presupuestaria, se propondrá una actualización general de tasas y precios públicos con arreglo al Índice de Precios al Consumo (IPC)».
Ha asegurado que «la digitalización de los procedimientos tributarios tendrá un papel relevante en las nuevas ordenanzas fiscales con la consolidación de la nueva Oficina Virtual Tributaria, así como con el avance en el sistema de autoliquidación de operaciones tributarias y en la simplificación administrativa».
Con la rebaja aprobada para 2027, el tipo del IBI será un 5,8 por ciento inferior al vigente en 2021, aunque todavía quedará margen para alcanzar ese objetivo del 10 por ciento anunciado por el Gobierno municipal antes de finalizar el mandato.


