La ola de calor sube un peldaño más en La Rioja. La Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados ha activado el nivel 3 (rojo) en la Ribera del Ebro dentro del Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud, ante una previsión que deja valores extremos durante tres jornadas consecutivas: 40,9 grados este lunes, 41,8 este martes y 39,5 el miércoles.
La situación será mucho más contenida en la Ibérica riojana, aunque también bajo vigilancia sanitaria. En esta zona, Salud ha declarado el nivel 1, amarillo, con máximas previstas de 28,2 grados este lunes y 28,7 el martes. La diferencia entre ambas zonas vuelve a mostrar el comportamiento desigual del calor en la comunidad, con la Ribera como el principal foco de riesgo durante este episodio.
El Plan de Salud establece cuatro niveles de alerta. El nivel 0 (verde), implica ausencia de riesgo; el nivel 1, amarillo, supone bajo riesgo; el nivel 2, naranja, corresponde a riesgo medio, y el nivel 3, rojo, se activa cuando el riesgo para la salud es alto. La clasificación se calcula a partir de la diferencia entre la temperatura máxima prevista y el umbral de referencia, teniendo en cuenta la persistencia durante tres días. En La Rioja, el umbral provincial de impacto en salud por altas temperaturas está fijado en 34,5 grados.
La activación de los niveles 1, 2 y 3 conlleva el refuerzo de la vigilancia sanitaria y meteorológica, así como la comunicación de la alerta a los servicios sanitarios y sociales. El plan contempla campañas preventivas para la población, avisos a los colectivos vulnerables, información a profesionales de Atención Primaria, hospitales, urgencias, servicios sociales, farmacias, residencias, centros de día, guarderías y servicios municipales, además de la elaboración de informes sobre el posible impacto del calor en la morbilidad y la mortalidad.
En los episodios más graves, como el nivel rojo declarado ahora en la Ribera, el documento prevé también la adopción de medidas inmediatas de alerta a la población y, si la situación empeora o las temperaturas se mantienen anormalmente elevadas, la posibilidad de activar medidas de emergencia e incluso el Plan Territorial de Protección Civil de La Rioja, el PLATERCAR, para afrontar la situación.
Recomendaciones
Salud recuerda que el calor excesivo afecta especialmente a mayores de 65 años, sobre todo a los mayores de 80, lactantes, menores de cuatro años, mujeres gestantes, personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, mentales o crónicas, pacientes con poca autonomía, personas que viven solas, sin hogar o con condiciones económicas desfavorables, y quienes trabajan o hacen deporte al aire libre en las horas de más calor.
Entre las recomendaciones básicas figuran beber agua con frecuencia aunque no haya sed, evitar alcohol, cafeína y bebidas muy azucaradas, permanecer en estancias frescas, bajar persianas y toldos durante el día, ventilar por la noche, usar ropa ligera y clara, evitar la exposición al sol en las horas centrales y aplazar las actividades físicas intensas a primera hora de la mañana o al atardecer. El plan insiste también en no dejar nunca a niños, personas mayores o animales dentro de vehículos cerrados.
Los síntomas iniciales de un problema por exceso de calor pueden incluir calambres, irritación de la piel, quemaduras, agotamiento o temperatura elevada. Ante señales más graves, como temperatura superior a 40 grados, dolor de cabeza, vómitos o pérdida de conciencia, Salud recomienda solicitar asistencia médica de forma inmediata a través de los servicios sanitarios habituales o del 112, teléfono regional de referencia para emergencias.


