Un sueño arrancó en Las Gaunas. En concreto, el de Constantinos Tsakiris (Atenas, 1971), actual máximo accionista del Terrasa FC y armador griego. Este magnate, que gestionó el Panonios en su Grecia natal, no conocía apenas España y menos todavía su fútbol modesto. Todo ello cambió un 25 de mayo de 2019, con la disputa del UD Logroñés-Badajoz, en la vuelta de la primera ronda del playoff a Segunda. Aquel partido de frenopático, donde los riojanos pasaron ronda, introdujo a Tsakiris y a su socio Evans en el ‘fútbol de barro’. Desde ahí, como él mismo afirma, «conoció un mundo nuevo».
Siete años después, el Grupo II de Segunda Federación ha juntado al Terrasa con Logroño y la UD Logroñés (a través de su filial). Casualidad o no, el heleno tendrá la oportunidad de volver al escenario donde todo arrancó. Eso sí, no será en Las Gaunas, puesto que la UD Logroñés Promesas jugará o en Pradoviejo o en su Ciudad Deportiva. Para profundizar en la historia de primera mano, NueveCuatroUno se ha puesto en contacto con Constantinos. Políglota, se desenvuelve en siete lenguas (griego, inglés, italiano, francés, alemán, rumano y un buen español), así que no tiene problemas en explicar por qué vino a Logroño.
25 de mayo de 2019, Las Gaunas:
UD Logroñés – Badajoz 3-3, playoff de la entonces Segunda B por el ascenso a LaLiga 2.
Estuve allí con Evans y vivímos nuestro primer contacto con el fútbol español modesto.
Nos enamoramos isntantamente (para aclarar, era antes de comprar tres… https://t.co/MNq3xLd7TJ pic.twitter.com/a35RpgyUcv
— Constantinos Tsakiris (@Constantin54584) June 24, 2026
«Yo era conocido de un agente de Logroño, cuyo padre fue presidente del Club Deportivo Logroñés en los años 80. Me dijo que era una buena idea comprar un equipo de Segunda B y ascenderlo al fútbol profesional, donde tienes muchos ingresos y puedes llevarlo sin perder dinero», explica. Sin apenas conocimiento del país (fue turista en Barcelona, Madrid y Sevilla), decidió visitar La Rioja junto a su socio Evans (Yannis “Evans” Pavlopoulos). Ambos llegaron desde Bilbao, se alojaron en un céntrico hotel y desde allí, previa siesta, marcharon hacia el estadio.
9.141 espectadores acudieron al Municipal aquella calurosa tarde, pero el ambiente se vivió desde antes. «Nos llamó la atención la gran cantidad de camisetas blanquirrojos y también de blanquinegras (Badajoz). Habiendo perdido 0-1 el primer partido, había más de 500 personas que habían hecho seis horas en autobús. Para mí, era increíble», valora. Otra cosa que le gustó mucho fue la convivencia entre ambas aficiones: «Había civilización futbolística, cosa que en mi país no tenemos tanto. Me sorprendió ese ambiente y en el estadio, el partido fue increíble. Fue dramático y descubrimos un mundo nuevo».
Desembarco en un histórico
A partir de ese día, Tsakiris y Evans decidieron involucrarse en el fútbol modesto. «Fue un proceso de eliminación, de descarte», reconoce. Al final, eligieron el Terrasa FC: «Nos importó mucho el hecho de tener un vuelo directo desde Grecia y para mí, Terrasa es un caso único. Es una ciudad de 236.000 habitantes, con un estadio bonito (caben 8.000 en las tres gradas habilitadas). Está a media hora de una aeropuerto internacional. Eran las condiciones perfectas, un gigante dormido». 120 años contemplan a los egarenses, una de las entidades más longevas del fútbol español, con un bagaje de 16 campañas en la Segunda División.
Así, a finales de 2020, Constantinos Tsakiris entró en el capital de la entidad, acompañado de Evans, su mano derecha, para gestionar la parte deportiva. Entonces, el Terrasa militaba en la Tercera catalana y en esa misma 2020-21, logró el ascenso a la nueva Segunda Federación. Eso sí, la creación de la Primera Federación complicó las cosas: «Fue como si no hubiésemos subido». Además, Constantinos no sabía español y lo aprendió: «Me gusta poder comunicarme con la gente y por eso, aprendí la lengua. Ahora estoy intentando aprender catalán. Es difícil, ya tengo siete idiomas en mi cabeza».
Desde esa 2021-22, los catalanes se han mantenido en Segunda Federación, siempre entre el sexto y el octavo puesto. Sin embargo, el camino no ha sido tan fácil. En noviembre de 2022, Tsakiris se convirtió en el máximo accionista e inyectó 1,2 millones de euros. Un año más tarde, su socio Evans, renunció a la dirección deportiva por su dificultad para estar en España. Ya en 2025, él y el otro accionista, Jordi Costa, pusieron el club en venta. Sin embargo, esta no se concretó por falta de ofertas.
La exigencia es alta y Tsakiris quiere el ascenso: «Nuestro objetivo es ambicioso, no lo escondemos. Va a ser una temporada muy exigente, debemos acostumbrarnos a esta presión». El ascenso a Primera Federación como primer paso hacia un fútbol profesional donde siempre ha estado el foco. Para ello, deben superar una Segunda Federación cada vez más competitiva.
De vuelta a Logroño
El Grupo II de esa categoría les ha juntado con los otros seis catalanes, cuatro aragoneses (todos menos el Calamocha), tres navarros y cuatro riojanos. «Hay charla sobre si el grupo es más fácil para nosotros, yo no participo», admite el helénico. Lo que es seguro es que, en esta temporada, Constantinos volverá a Logroño, al origen de todo. Tendrá dos oportunidades para hacerlo (SD Logroñés y UD Logroñés Promesas), si bien ninguno de ellos jugará en el Estadio Municipal de Las Gaunas.
«Por lo menos, podré volver a la ciudad. Estoy encantado de volver, me gustaron la comida, la gente, el vino. Volveré con mucho gusto», afirma el griego. Los caminos del fútbol son inescrutables.


