La Asociación de Centros de Educación Infantil de Primer Ciclo de La Rioja, integrada en la Federación de Empresas de La Rioja (FER), ha expresado su preocupación por las medidas anunciadas por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para reducir las ratios en el primer ciclo de Educación Infantil, de 0 a 3 años.
La entidad riojana se suma así al posicionamiento de las principales organizaciones empresariales de la enseñanza privada de 0-3 años en España, que advierten de que una reforma de este alcance puede comprometer la viabilidad de miles de centros si se aplica sin diálogo, de forma desigual entre territorios o sin un sistema suficiente de financiación pública.
Las patronales del sector sostienen que la educación infantil privada de primer ciclo cumple un papel esencial en la cobertura de plazas para las familias, especialmente en una etapa clave para la conciliación laboral y familiar. Por ello, alertan de que cualquier cambio en las ratios afecta directamente a la estructura de costes de los centros y, por tanto, a su sostenibilidad económica.
Según los datos manejados por las organizaciones empresariales, una modificación de estas condiciones podría provocar el cierre de más de 5.000 centros privados en España, la pérdida de alrededor de 60.000 puestos de trabajo y dejar sin plaza a cerca de 224.000 alumnos. El sector subraya que el impacto no se limitaría únicamente a las empresas privadas, ya que el sistema público no dispone actualmente de capacidad suficiente para absorber toda la demanda que atienden estos centros.
La asociación riojana considera que una reducción de ratios puede tener efectos positivos en la calidad educativa siempre que se diseñe con recursos suficientes y con una planificación realista. Sin embargo, advierte de que imponerla sin financiación específica puede generar un desequilibrio difícil de asumir para muchos centros, con consecuencias directas sobre el empleo, las familias y la oferta educativa disponible.
Las organizaciones empresariales, incluida la riojana, reclaman que cualquier reforma estructural se aborde desde el diálogo con todos los agentes implicados. En este sentido, defienden que tanto las patronales como los sindicatos, como representantes de los titulares de los centros y de sus trabajadores, participen desde el inicio en los procesos de negociación.
El sector también hace un llamamiento a la unidad de las organizaciones empresariales del ámbito educativo privado en toda España para reforzar una posición común basada en la colaboración, la responsabilidad y la defensa del interés general del sistema educativo.
Desde La Rioja insisten en que solo desde la unidad, el diálogo constructivo y la participación activa de todos los representantes será posible avanzar hacia reformas que mejoren la calidad educativa sin poner en riesgo el equilibrio del sistema ni la diversidad de la oferta.
Las patronales reiteran su compromiso con la mejora continua de la educación y con el servicio que prestan diariamente a miles de familias, y confían en que el Ministerio abra «con la máxima urgencia» un espacio de diálogo y trabajo conjunto basado en la transparencia, la corresponsabilidad y el consenso.


