Ismael Andrés ha culminado la primera fase de un proyecto de modernización industrial con el que prevé transformar su planta de fabricación de mezclas bituminosas para reutilizar material procedente del fresado de carreteras, reducir más de la mitad de su consumo energético y evitar la emisión de 414 toneladas de dióxido de carbono cada año.
La actuación, en la que la compañía ha invertido cerca de 800.000 euros, ha permitido incorporar un nuevo sistema que hará posible fabricar mezclas asfálticas en caliente utilizando hasta un 40 por ciento de material reciclado procedente de antiguos asfaltados retirados de la red viaria.
El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, junto a la consejera de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo, Belinda León, ha visitado este miércoles la planta para conocer de primera mano el desarrollo del proyecto.

Este ha contado con tres grandes líneas de actuación. La primera ha consistido en instalar un nuevo equipo reciclador capaz de incorporar directamente ese material recuperado en el proceso de fabricación, evitando su paso por el secadero y reduciendo así de forma considerable el consumo de combustible.
Además, la empresa ha sustituido un antiguo tambor secador que llevaba más de 35 años funcionando por un nuevo sistema mejor aislado térmicamente, capaz de reducir pérdidas de calor y disminuir el consumo de gas licuado.
La tercera actuación ha supuesto eliminar la antigua caldera de aceite térmico que calentaba los depósitos de betún mediante GLP para sustituirla por un sistema de almacenamiento calentado exclusivamente mediante resistencias eléctricas.

Gracias a estas mejoras, la planta ha conseguido un ahorro energético anual de 1.698 megavatios hora, lo que supone reducir en un 56 por ciento el consumo energético global de sus instalaciones.
La inversión total ejecutada en esta primera fase ha alcanzado los 798.210 euros, de los que 212.463 euros han sido financiados mediante ayudas públicas procedentes del Fondo Nacional de Eficiencia Energética, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, y fondos europeos FEDER.
La compañía, fundada hace más de 70 años y que actualmente da empleo a más de 60 familias, acometerá próximamente una segunda fase del proyecto que incluirá la construcción de un espacio cubierto para almacenar el material reciclado en condiciones óptimas y poder utilizarlo durante todo el año.

Durante este 2026, la empresa prevé fabricar más de 60.000 toneladas de mezclas asfálticas incorporando estas nuevas tecnologías orientadas a mejorar sostenibilidad y competitividad.


