Cultura y Sociedad

La banda riojana Oslo Ovnies llegará corriendo (literalmente) al Sonorama

Hay promesas que se hacen con el corazón en la mano y otras, directamente, después de haberlo tenido parado. Oslo Ovnies, el grupo riojano de rock alternativo, se ha impuesto uno de esos retos que parecen una locura hasta que se conoce la historia que hay detrás: correr desde Ábalos hasta Aranda de Duero para tocar en el Sonorama, uno de los grandes templos de la música en España. Doscientos kilómetros sin parar, una carretera por delante y una promesa nacida en una cama de hospital.

El punto de partida está en Aitor Torre, batería de la banda. El año pasado le detectaron una cardiopatía congénita y tuvo que pasar por una intervención quirúrgica de ocho horas, de las cuales dos horas y media permaneció con el corazón parado. Al despertar de la operación, entre la fragilidad del momento y esa manera tan suya de mirar la vida de frente, lanzó una frase a sus compañeros: «Si algún día tocamos en el Sonorama, vamos a ir corriendo desde Ábalos hasta Aranda de Duero».

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de OSLO OVNIES (@osloovnies)

Ese día ha llegado. Oslo Ovnies tocará en el Sonorama y cumplirá la promesa. «Para celebrar la vida, la música y la amistad, vamos a hacer este puto reto y vamos a correr 200 kilómetros sin parar, saliendo el 27 de junio de madrugada y llegando por la noche», explica el grupo, que retransmitirá la hazaña a través de sus redes sociales. Todo lo que recauden del festival o mediante colaboraciones irá destinado a la Fundación Menudos Corazones, que acompaña y ayuda a personas con cardiopatías congénitas y a sus familias.

Una banda con cicatrices

La historia de Oslo Ovnies, además, parece escrita con cicatrices. Aitor no ha sido el único miembro de la banda que ha tenido que pasar por quirófano. Otro de sus componentes sufrió un trombo en un brazo y tuvieron que quitarle una costilla para recuperar el flujo sanguíneo. Otro tampoco se libró de la mesa de operaciones, aunque por una lesión menos grave: una rotura del ligamento cruzado de la pierna. «Cualquier día nos morimos y ya está», ironiza otro integrante del grupo, con ese humor negro que muchas veces funciona como escudo cuando la vida enseña los dientes.

La banda -formada por Javi Collado, Isra Fernández, Guille del Río, Aitor Torre y Kevin Las Heras- nació para «sacudir estereotipos y abrir una grieta propia en el rock alternativo en castellano». Procedentes de distintos pueblos de La Rioja y unidos por la necesidad de crear, publicaron su primer EP,’ÍO’ (en 2017) y consolidaron su sonido con ‘Sinnen’, en 2019, un trabajo producido junto a Álex Cappa y Pablo Rouss. Después llegaría ‘Superchampagne’ (en 2023), una declaración de estilo más fresca, compleja y reconocible.

FOTO: Oslo Ovnies.

En los últimos nueve años han ofrecido en torno a un centenar de conciertos, han pasado por festivales como el Resurrection Fest y el Rockland, y han abierto una nueva etapa con canciones como ‘Appaloosas’ y ‘Cadillac’. Pero ningún concierto tendrá el peso simbólico del Sonorama. No solo por la magnitud del festival, sino porque Oslo Ovnies llegará a Aranda de Duero después de haber convertido la carretera en una celebración colectiva.

El reto no busca una postal heroica, sino  ni una gesta vacía. Quiere hablar de lo que queda después del miedo: la amistad, el grupo, las canciones, la necesidad de seguir adelante y la certeza de que, a veces, la mejor manera de agradecer que el corazón siga latiendo es ponerlo a correr. Desde Ábalos hasta el Sonorama, Oslo Ovnies convertirá 200 kilómetros en un grito: la vida era esto.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top