Logroño aspira a dejar de ser solo una escapada de fin de semana para convertirse en un destino desestacionalizado, capaz de atraer visitantes durante todo el año y de incrementar las pernoctaciones.
– La Rioja registró el pasado año un nuevo récord de turistas. ¿Cuántos pasaron por Logroño y cuál fue su perfil?
– Según datos del INE y su encuesta de ocupación hotelera, pernoctaron en Logroño un total de 550.000 visitantes en 2025. De ellos, 130.000 eran extranjeros.
Son para el Ayuntamiento los datos más fidedignos y de referencia, teniendo en cuenta la dificultad para obtener datos dada la pluralidad de fuentes y las muy diversas circunstancias del turista que nos visita. Se trata de un turista nacional, en su mayor parte del ámbito familiar, interesado en nuestro vino y nuestra gastronomía, proveniente de todas las partes de España, con un repunte de los venidos desde Madrid y Cataluña.
– ¿Qué suele buscar el visitante que acude a Logroño?
– Principalmente llegan atraídos por el maridaje del mejor vino y gastronomía, y nuestra bien ganada fama de ciudad acogedora y feliz. Lo que les atrae es la experiencia única de disfrutar de la calidad de nuestras bodegas, restaurantes y zonas de pinchos, mezclándose con los logroñeses y logroñesas, sintiéndose uno más, como de la casa. Ese clima de confianza, de complicidad, cala en el visitante, que se marcha para volver pronto y convertido en el mejor embajador de Logroño.
Logroño es diferente, es una experiencia auténtica, única. Nuestras bodegas ofrecen no solo visitas y catas, sino también experiencias culturales y artísticas que nadie espera descubrir en una bodega, paisajes únicos y la mejor y más cuidada atención al visitante. Si a todo ello unimos el reinventado Centro de la Cultura del Rioja, con sus exposiciones permanentes del Vino y el Cubismo, la colección Altadis y la exposición fotográfica de las Bodegas Centenarias del Rioja, la experiencia de tapear de lujo en la Laurel o la San Juan, o comer en un restaurante estrella Michelin o Sol Repsol… ¿qué más quiere un amante del vino y la mejor gastronomía?

– ¿Cuáles son los momentos de mayor intensidad del turismo en la capital?
– Cruzando los datos sobre pernoctaciones y visitantes a los principales enclaves turísticos logroñeses, son los meses de julio, septiembre y octubre los más intensos en visitantes, seguidos muy de cerca por abril y mayo. Así, por ejemplo, el CCR, que suma una media de 30.000 visitantes al año desde su reapertura, acumula casi un 40 por ciento de ellos en esos meses.
Además, estamos consolidando visitas no solo en fin de semana, sino entre semana, sobre todo de miércoles a viernes, gracias al auge del turismo congresual de empresas, colegios y asociaciones profesionales de ámbito nacional, que eligen Logroño para disfrutar de unos días de encuentro e intercambio profesional. Esta tendencia no es casual, sino trabajada gracias al esfuerzo constante y a la colaboración público-privada entre la administración y las agencias turísticas y organizaciones empresariales como la FER, el propio Consejo Regulador de la Denominación o la Asociación de Bodegas de Logroño, entre otras muchas.
Ya hay en marcha importantes proyectos hoteleros, como el del Casino o la Fuente Murrieta. ¿Qué van a aportar a la oferta de la ciudad?
La apertura de nuevos hoteles nos permitirá enjugar nuestro histórico déficit de camas y completar la ya, per se, atractiva y de calidad oferta hotelera de Logroño, con más de 2.300 camas.
Es, además, la prueba del algodón del prometedor momento turístico que vive Logroño, porque la iniciativa privada hotelera busca ubicaciones seguras y rentables a largo plazo. Logroño interesa como enclave turístico para invertir y, lo más importante, lo hacemos de la mano de empresas ya prestigiadas en el sector que a muy corto plazo ofertarán más de 220 camas en todos los segmentos y tipologías, desde hoteles boutique hasta de alto standing.
– ¿Hacia dónde encamina Logroño su oferta turística a medio y largo plazo?
– Logroño gusta, atrae y convence para mucho más que un fin de semana. Los retos futuros son consolidar Logroño como un destino diferencial, único en la enogastronomía, un destino desestacionalizado, e incrementar los índices de pernoctaciones.
Como Ayuntamiento, y en permanente escucha con el sector, hemos iniciado la revisión, mejor dicho, la evolución de nuestro Plan Municipal de Turismo para, manteniendo la cultura del Rioja como principal referente turístico, incorporar la gastronomía como un segundo eje vertebrador de nuestras estrategias turísticas.
Desarrollaremos el potencial turístico y gastronómico del Mercado de San Blas y su producto fresco, tejiendo alianzas con las asociaciones profesionales del sector y todos los cocineros logroñeses y logroñesas sin excepción. Por tanto, nuestra política turística se vertebrará en torno al natural maridaje entre vino y gastronomía, y las sinergias entre el CCR y el Mercado de San Blas, apostando, por supuesto, por la colaboración público-privada para juntos ofrecer una experiencia sensorial y gustativa inolvidable.
Por otro lado, hemos de consolidar nuestro turismo deportivo y familiar, es decir, la inversión —que no el gasto—, y el enorme retorno económico y de imagen que para Logroño suponen los cientos de familias que cada fin de semana vienen acompañando a sus hijos en los torneos deportivos coorganizados con el Gobierno de La Rioja. Esa lluvia fina de turismo deportivo y familiar es ya una realidad durante todo el año.
Para consolidarnos como destino desestacionalizado, hemos de impulsar además el segmento MICE, es decir, consolidar ese flujo de turismo congresual y empresarial recién llegado entre semana, sin descuidar ámbitos como el turismo de compras, el turismo cultural y el vinculado a nuestro campo municipal de golf.

– Hace seis años se constituyó la Asociación de Bodegas de Logroño. ¿Cómo ha influido en la dinamización enoturística de la ciudad?
– Hablar de Logroño es hablar de sus ocho bodegas, de ocho referentes e hitos a seguir en la creación del modelo de turismo enológico a nivel nacional e internacional. No cabe entender el momento turístico de la ciudad sin ellas.
Gracias a nuestro convenio de colaboración con la asociación, hemos puesto en marcha iniciativas turísticas como el Walk of Wine, que permitió combinar una visita guiada a Logroño y al CCR con una cata en bodega, una iniciativa de éxito con las plazas agotadas.
Para este 2026 y siguientes, Ayuntamiento y bodegas vamos a presentar en el mercado nacional e internacional un nuevo paquete turístico enogastronómico para días laborables que combina vino, gastronomía y cultura con experiencias en el CCR, bodegas logroñesas y los mejores restaurantes de la ciudad.
– ¿Qué papel juega la tecnología en la captación de nuevos visitantes?
– Un papel fundamental. Un destino turístico se construye hoy desde conceptos como la innovación y la sostenibilidad, no solo medioambiental, sino también tecnológica. Logroño es hoy uno de los quinientos destinos turísticos inteligentes calificados en España y estamos vigilantes para testar y validar nuevos desarrollos presentes y futuros como, sin ir más lejos, la inteligencia artificial aplicada al turismo local.
Hemos convertido el hall del CCR y las recepciones de todos los hoteles logroñeses en puntos de información turística digitalizados mediante PDA y pantallas táctiles.
En lo tocante al Camino de Santiago a su paso por Pamplona, Logroño y Burgos, hemos colaborado en un proyecto colaborativo de digitalización y gestión del dato financiado con fondos europeos.
Gracias al constante compromiso de las últimas corporaciones locales y los funcionarios del Ayuntamiento, y gracias también al buen hacer y la trayectoria de nuestro sector turístico y enológico, Logroño ha sido escogido por SEGITTUR para implantar el módulo enológico de la nueva plataforma turística nacional.
Es un proyecto de presente y futuro, dotado con más de dos millones de euros de financiación, que nos permitirá ser los primeros en posicionar Logroño como destino enológico e inteligente de excelencia.
– ¿Y las alianzas con otras ciudades?
– Existen y no conocen de colores políticos, sino de metas comunes. En lo turístico estamos ultimando colaboraciones con ciudades hermanadas como Brescia o Darmstadt, más allá de nuestros frecuentes intercambios culturales y educativos con ciudades del sur de Francia como Dax o Livourne.
Este mismo año, Ayuntamiento de Logroño y Asociación Calle Laurel hemos trabado una colaboración enogastronómica con el clúster empresarial y turístico de Béarn, en la región francesa de Pau. Esta colaboración permitió a agencias de viajes, bodegas y productores gastronómicos abrirse mercado en el sur de Francia mediante dos jornadas de fin de semana celebradas en Pau y en nuestro Mercado de San Blas bajo el lema ‘Que vuelven los franceses’.
Esta es la vía a seguir: colaboraciones público-privadas a nivel local e internacional, sin desdeñar la presencia en ferias nacionales como Fitur o internacionales como la World Travel Market, donde Logroño tuvo stand propio en 2024.
– ¿Son las infraestructuras de comunicación el principal hándicap al que se enfrenta la ciudad a la hora de atraer visitantes? Parece que el aeropuerto empieza a levantar cabeza, pero el ferrocarril no pasa por su mejor momento.
– Logroño ha evolucionado con paso constante y firme en todos los campos y retos de su modelo y estrategia turísticas salvo en este aspecto. Seguimos, en lo tocante al ferrocarril y al AVE, alineados con el Gobierno de La Rioja, en permanente alerta y reivindicación hacia este Gobierno central y el que llegue.
El hecho cierto es que los compromisos todavía pendientes de cumplimiento por el Gobierno central para la mejora de trenes y frecuencias entre Logroño y Madrid han sido arrancados gracias a la constancia y empeño del Gobierno de La Rioja.
Igualmente es cierto que, en apenas dos años, Logroño y La Rioja han recuperado vuelos con Madrid y Barcelona e incluso Canarias, abriendo nuevas oportunidades de negocio y turismo que creíamos irrecuperables. Estos hitos son mérito del actual Gobierno de La Rioja, que en lo que de él depende está más que cumpliendo en la materia.
En cualquier caso, e incluso sin estas comunicaciones que habrá que seguir reivindicando, La Rioja y Logroño son hoy destinos turísticos prestigiados y de futuro. Hemos de felicitarnos por ello y seguir trabajando día a día para posicionar a Logroño en lo más alto.


