Cada 9 de junio celebramos el Día de La Rioja. Una fecha que nos invita a sentirnos orgullosos de quienes somos, de dónde venimos y, sobre todo, del futuro que queremos construir juntos.
Conmemoramos el aniversario de la aprobación de nuestro Estatuto de Autonomía, el instrumento que permitió a La Rioja constituirse como comunidad autónoma y dotarse de las herramientas necesarias para decidir su propio rumbo dentro de la España democrática y constitucional. Aquel logro fue fruto del diálogo, del consenso y de una firme voluntad colectiva de avanzar. Valores que hoy siguen siendo imprescindibles para afrontar los desafíos de nuestro tiempo.
Pero la identidad riojana no comenzó en 1982. Nuestra historia hunde sus raíces en siglos de convivencia, trabajo y cultura. Somos una tierra de pueblos que han sabido preservar sus tradiciones sin renunciar al progreso. Somos la tierra de San Millán de la Cogolla, donde nacieron las primeras palabras escritas en castellano, y somos también una referencia internacional gracias a la calidad de nuestros vinos, al esfuerzo de nuestros agricultores y al prestigio de nuestras empresas. Lo mejor de La Rioja, son sus gentes. Quienes han construido con esfuerzo y trabajo lo que somos hoy, los trabajadores y trabajadoras que sostienen nuestra economía y valores sociales, y los jóvenes, que tienen el reto de preservar el legado y proyectarlo hacia el futuro desde su talento e ilusión.
La Rioja ha sido siempre una comunidad abierta, acogedora y dinámica. Una tierra que ha sabido crecer desde la diversidad de sus comarcas y desde el compromiso de generaciones enteras que construyeron oportunidades allí donde otros veían dificultades. Esa capacidad de superación forma parte de nuestro carácter colectivo y constituye uno de nuestros mayores patrimonios.
Hoy, sin embargo, vivimos un tiempo de cambios profundos. La transformación tecnológica, la transición ecológica, los nuevos modelos productivos o el reto demográfico nos obligan a pensar en el futuro con ambición y responsabilidad. Frente a quienes defienden la resignación o el inmovilismo, quienes se niegan a adoptar una actitud de cooperación, diálogo y búsqueda de acuerdo, los socialistas creemos que La Rioja tiene todas las condiciones para liderar una nueva etapa de progreso sostenible e inclusivo.
Nuestro futuro pasa por fortalecer los servicios públicos que garantizan la igualdad de oportunidades. Pasa por una educación de calidad que prepare a nuestros jóvenes para los empleos del mañana. Pasa por una sanidad pública fuerte y cercana. Pasa por apoyar a nuestros agricultores y ganaderos en un contexto cada vez más complejo, impulsando la modernización del sector sin perder su esencia. Pasa por apostar por la innovación, la investigación y el desarrollo como motores de crecimiento económico y de empleo de calidad. Y pasa, fundamentalmente, por ocuparse, sin demora, de una planificación en las políticas de cuidados. Que ningún riojano o riojana se quede sin los servicios básicos esenciales que les proporcionen calidad de vida allá donde estén.
Pero también pasa por combatir con determinación la despoblación. Ningún riojano debe sentirse ciudadano de segunda por vivir en un pequeño municipio. Mantener vivos nuestros pueblos no es solo una cuestión de equilibrio territorial; es preservar una parte fundamental de nuestra identidad y garantizar que el progreso llegue a todos los rincones de nuestra comunidad.
En este Día de La Rioja quiero reconocer el trabajo diario de miles de personas que hacen grande nuestra tierra. Agricultores, ganaderos, trabajadores, autónomos, empresarios, creadores, docentes, sanitarios, investigadores, voluntarios y asociaciones que contribuyen cada día al bienestar colectivo. Son ellos quienes representan los mejores valores de La Rioja: el esfuerzo, la solidaridad, la honestidad y el compromiso con la comunidad.
Celebrar La Rioja es celebrar una historia compartida y un proyecto común. Es reconocer todo lo que hemos conseguido y asumir la responsabilidad de seguir avanzando. Es entender que la mejor manera de honrar nuestro pasado es construir un futuro más justo, más próspero y más sostenible para las próximas generaciones. Es contribuir, desde nuestro autogobierno, a hacer una España más sólida y fuerte.
Como secretario general del PSOE de La Rioja, reafirmo en este día nuestro compromiso con una comunidad abierta, moderna y cohesionada; una comunidad que no deje a nadie atrás y que siga siendo un ejemplo de convivencia, progreso y solidaridad.
Que este 9 de junio sirva para renovar el orgullo de pertenecer a esta tierra extraordinaria y para fortalecer nuestra confianza en el futuro. ¡Feliz Día de La Rioja!


