El proyecto europeo COP-PILOT Horizon ha celebrado en Atenas su tercera Asamblea General, una cita que ha reunido a los 47 socios del consorcio para revisar avances, alinear prioridades y preparar la siguiente fase de trabajo dentro del continuum Cloud-Edge-IoT. Entre los desarrollos abordados, también hubo espacio para los vinculados al sector vitivinícola, en el que participa la empresa riojana JIG.
La compañía forma parte del consorcio y lidera un caso de uso centrado en la optimización sostenible de las líneas de producción en bodega. Su trabajo se orienta a la monitorización IoT en tiempo real de la línea de embotellado, una herramienta cada vez más valiosa en un sector donde la capacidad de reacción marca la diferencia entre un proceso ajustado y una incidencia costosa.
«No hace tanto, la información sobre lo que ocurría en una línea de producción llegaba tarde, a menudo cuando el problema ya había afectado al rendimiento. Hoy, en cambio, los datos en tiempo real permiten detectar incidencias antes de que escalen, mejorar el control del proceso y tomar decisiones con más criterio. En bodega, esa evolución se traduce en eficiencia, trazabilidad y una gestión más precisa de los recursos», reflejan.
El caso desarrollado por JIG se apoya en una infraestructura en la que distintos dispositivos capturan datos en la línea de embotellado, mientras la plataforma COP-PILOT se encarga de la orquestación, la normalización de la información y su integración con los sistemas de gestión de la bodega. El objetivo es claro: ganar en control y capacidad de análisis sin perder de vista la sostenibilidad ni la interoperabilidad.
La cita de Atenas ha reunido a los socios en un momento clave del proyecto, consolidando la colaboración entre clústeres y reforzando una visión compartida: llevar la digitalización allí donde realmente puede generar impacto. En el caso de JIG, ese impacto pasa por acompañar al sector del vino en su transición hacia procesos más conectados, eficientes y sostenibles.


