El Pleno del Consejo Regulador de la DOCa Rioja y la Organización Interprofesional del Vino de Rioja ha aprobado este viernes, con un 97 por ciento de los votos a favor, las normas que regirán la próxima campaña de vendimia, renovando su compromiso con la calidad y el equilibrio. De este modo, se preserva el amparo del 90 por ciento del rendimiento establecido por las normas de la DOCa en el caso de las uvas tintas, lo que supone un máximo de 5.850 kilos por hectárea, y el cien por cien del rendimiento establecido para las uvas blancas, es decir, un máximo de 9.000 kilos por hectárea.
También se mantiene el rendimiento de transformación amparable del 69 por ciento en el caso de la uva tinta y del 70 por ciento en el caso de la uva blanca destinada a la elaboración de vino blanco. La totalidad del exceso de producción que supere el rendimiento amparado deberá destinarse a destilación, incluido el 4 por ciento de desviación por causas climáticas. Por otro lado, se permitirá la entrada en bodega hasta un límite máximo del 115 por ciento del rendimiento tipo establecido por la Denominación.
La presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Raquel Pérez Cuevas, ha subrayado que estas normas de campaña “responden a la autoexigencia que siempre ha caracterizado a Rioja y a la responsabilidad compartida de todo el sector con el futuro de la Denominación”, y ha querido reconocer “el compromiso y el esfuerzo que viticultores y bodegas están realizando, especialmente a través de la contención de rendimientos, demostrando una vez más su implicación con la calidad, el equilibrio y la sostenibilidad de Rioja”.
Las normas para la próxima vendimia, que ratifican el compromiso con el Plan de Equilibrio puesto en marcha por el sector, pasan ya a incluir entre sus términos las modificaciones del pliego de condiciones que permiten el amparo de vinos de menor graduación, hasta grado y medio menos en tintos, blancos y rosados, y un grado en los espumosos, aprobadas en el pleno del 13 de junio de 2025.
En concreto, con respecto a la graduación mínima permitida en las uvas, se aprobó mantener la de las tintas en un 11 por ciento de volumen de alcohol, y ampliar la horquilla de las blancas, bajando hasta grado y medio, de 10,5 por ciento a 9 por ciento de volumen de alcohol. De este modo, queda integrado y reflejado en el anexo de las normas de campaña.
Reivindicaciones agrícolas
La organización agraria ARAG-ASAJA insta al Consejo Regulador de la DOCa Rioja y a la OIPVR a avanzar hacia la senda de equilibrio de la denominación «con medidas verdaderamente eficaces como es la medida del arranque voluntario de viñedo».
La organización profesional agraria con mayor representatividad en la Interprofesional del Vino de Rioja ha realizado esta petición durante la celebración del pleno del Consejo Regulador que ha aprobado las normas de campaña de 2026 para que el sector se adapte a las demandas del mercado, ya que esto deberá repercutir positivamente en el retorno de la rentabilidad para los viticultores.
Sin embargo, ARAG-ASAJA lamenta que no se haya hecho lo suficiente durante estos meses para avanzar en la medida del arranque voluntario de viñedo.
La organización profesional agraria considera que «el grupo de trabajo creado ‘exprofeso’ para ello, impulsado por ARAG-ASAJA, debe darle mucho más impulso y con propuestas de acciones que permitan desarrollar la medida en Rioja a corto plazo buscando el apoyo y financiación del Ministerio de Agricultura, de las Comunidades Autónomas y de Bruselas, como ya ocurre en otras zonas vitícolas de Europa».
Para ARAG-ASAJA, «los viticultores no pueden esperar más a que se pongan en marcha medidas concretas y eficaces, ya que su rentabilidad está en cuestión desde hace seis campañas».
La UAGR-COAG ha mostrado su apoyo a estas Normas de campaña, al mismo tiempo que solicita al sector bodeguero que se implique en pagar por encima de costes las uvas y el vino en el circuito interno de Rioja.
Desde el sindicato se insiste en la puesta en marcha de aforos en las bodegas, tanto antes de la vendimia, como tras su finalización. Medida de control necesaria para garantizar la correcta entrada de uva y vino en bodega. «Es fundamental controlar las existencias de Rioja para que no ahonden en el desequilibrio, dada la gravísima crisis de rentabilidad que acarrean los viticultores riojanos durante las últimas 6 cosechas. Para cualquier exceso de producción y de transformación, en estos momentos tan críticos, su destino debería ser única y exclusivamente la destilación», apuntan.
La organización insiste en exigir a las diferentes administraciones, pero también a la Interprofesional del Rioja, que se haga cumplir la Ley de la Cadena alimentaria, impidiendo que las bodegas paguen por uva y vino a granel por debajo de los costes de producción.
La UPA, en contra
Por su parte, la organización agraria UPA Rioja ha votado en contra de estos rendimientos de campaña (siendo la única que ha rechazado el acuerdo). Sin embargo, desde UPA Rioja consideran que esta decisión «vuelve a repetir los mismos errores que han llevado a la situación actual» y advierten de que sus consecuencias serán muy negativas para viticultores y agricultores.
Según los cálculos de esta organización, con las medidas aprobadas «se introducirán en la Denominación más de 50 millones de litros adicionales de vino tinto que el mercado no será capaz de absorber durante 2026, en un contexto en el que las ventas continúan cayendo y acumulan ya un descenso superior al 6 por ciento». UPA Rioja alerta además de que esta política provocará que las existencias puedan alcanzar los 800 millones de litros. «Da igual hablar del 85, del 90, del 100 o incluso del 125 por ciento si seguimos sin afrontar el verdadero problema: sobra muchísimo vino de Rioja y nadie quiere poner soluciones reales encima de la mesa», señala.


