Había ganas y ya ha llegado. Las temperaturas han dado un vuelco en La Rioja después de varias semanas marcadas por la lluvia, la inestabilidad y un ambiente casi invernal en muchos momentos. Si el pasado domingo fue necesario recurrir al plumas en varios momentos del día, la jornada de este miércoles dejó máximas elevadas para estas fechas, con valores que rozaban los 29 grados en varios puntos de la comunidad, y la madrugada posterior ha mantenido esa sensación de cambio brusco, con mínimas muy elevadas para finales de mayo.
Durante el miércoles, los registros más altos de las estaciones meteorológicas de SOS Rioja se alcanzaron en Logroño, con 28,8 grados, Alfaro, con 28,7, y Calahorra, con 28,2. También destacaron Nájera, con 27,5 grados; Haro, con 27,3; Arnedo, con 26,5; Cervera, con 26,3; Santo Domingo, con 25,6; Anguiano, con 25,4; y Aguilar, con 25,2. En conjunto, una tarde claramente cálida que contrastó con el tiempo desapacible de las últimas semanas.

La noche tampoco ha refrescado demasiado. Las mínimas de esta pasada madrugada han sido especialmente altas en Ocón, con 16,9 grados, Santa Marina, con 16, y Yerga, con 15,9, los puntos de más altitud de la región. También se han quedado por encima de los 15 grados San Román, Alfaro, Calahorra y Aguilar, mientras que Logroño ha marcado 14 grados. Incluso en zonas tradicionalmente más frescas como Ezcaray, Haro o Nájera, los termómetros no bajaron de los 13,2 grados, confirmando una madrugada inusualmente cálida para las fechas en las que nos encontramos.

A la espera del ‘fogonazo’
La subida no se queda ahí. Para este jueves se espera una jornada aún más calurosa, con máximas que ya miran de cerca al verano. Rincón de Soto podría alcanzar los 35 grados, mientras que Calahorra y Alfaro llegarían a los 34. En Logroño y Murillo de Río Leza se prevén 33 grados, en Arnedo y Haro, 32, y en Nájera y Cervera del Río Alhama, 31.
También se quedarán altas las temperaturas en Anguiano, con 30 grados; Santo Domingo de la Calzada y Torrecilla en Cameros, con 29; Ezcaray y Viniegra de Abajo, con 28; y El Rasillo, con 27. Una jornada, en definitiva, de calor repentino después de un mayo que hasta ahora había obligado a mirar más al paraguas que a la manga corta.


