La sanidad riojana, que esta semana trata de sobreponerse al paro de los médicos, tendrá que hacer frente a otra movilización sanitaria la próxima semana. Los técnicos superiores sanitarios volverán a la huelga el próximo 29 de mayo para reclamar al Gobierno que cumpla con el reconocimiento profesional que, según denuncia el colectivo, les corresponde desde hace años. La movilización se plantea como continuidad de las reivindicaciones mantenidas ante el Ejecutivo para que haga prevalecer el artículo 76 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), que reconoce su encaje como profesión sanitaria dentro del Grupo B.
El colectivo denuncia que, pese a esa previsión legal, los técnicos superiores sanitarios continúan encuadrados en el grupo C de la Administración, una situación que consideran «injusta» y bloqueada desde hace demasiado tiempo. Por ello, han decidido retomar las movilizaciones tras las jornadas de huelga celebradas los pasados 30 y 31 de octubre y 3 y 4 de noviembre.
Según explican, después de aquellas protestas se mantuvo una reunión con la ministra de Sanidad en la que se reconoció la necesidad de abolir la disposición transitoria que mantiene paralizada su reclasificación profesional. Sin embargo, el colectivo lamenta que no se hayan producido avances reales y que la responsabilidad se haya trasladado ahora al Ministerio de Hacienda.
«Estamos cansados y cansadas de promesas vacías, de reuniones sin resultados y de seguir siendo invisibles para la Administración», señalan los Técnicos Superiores Sanitarios, que insisten en que su reclamación no responde a una petición de privilegios, sino al cumplimiento de un derecho ya recogido en la normativa.
La huelga tendrá carácter estatal y contará con una concentración frente al Ministerio de Hacienda en Madrid. En La Rioja, los profesionales han convocado una concentración de apoyo el próximo 29 de mayo, a las 12 horas, en el Hospital San Pedro, con el objetivo de mostrar la unidad del colectivo y reforzar una reivindicación que consideran esencial para su futuro profesional.
Los técnicos superiores sanitarios subrayan que su labor resulta imprescindible dentro del sistema sanitario y advierten de que mantendrán la presión hasta conseguir su reconocimiento efectivo como Grupo B. «No pedimos privilegios. Exigimos justicia, reconocimiento y el cumplimiento de la ley», concluyen.


