La Rioja se prepara para un vuelco meteorológico radical después de varios días marcados por temperaturas impropias de mediados de mayo. El ambiente casi invernal que ha dejado noches especialmente frías en zonas de montaña de la comunidad dará paso, en apenas unos días, a valores plenamente veraniegos, con un ascenso térmico que podría situarse entre cinco y diez grados por encima de lo habitual para esta época del año.
La sensación de invierno tardío que todavía se ha dejado notar este fin de semana en la sierra riojana desaparecerá rápidamente a partir de este lunes. La estabilización atmosférica favorecerá cielos más despejados y una subida progresiva de las temperaturas que llevará los termómetros en amplias zonas del valle del Ebro a acercarse a los 30 grados a mediados de semana.
El cambio será especialmente llamativo por la brusquedad con la que se producirá. En apenas siete días, La Rioja pasará de registros claramente inferiores a la media de mayo a un episodio cálido más propio de comienzos del verano, aunque la previsión apunta a que la estabilidad no durará demasiado y que el próximo fin de semana volverán las tormentas y un nuevo descenso térmico.
Pero antes, este semana que se inicia estará marcada por el avance del anticiclón de las Azores hacia la península, lo que dejará tiempo estable en prácticamente todo el territorio. Las temperaturas máximas subirán de forma progresiva desde este lunes y el miércoles ya se espera que numerosas capitales españolas superen los 30 grados.
Ese ascenso térmico será especialmente notable en puntos del centro y sur peninsular, aunque también se dejará sentir en el valle del Ebro y en el norte. Según las previsiones, ciudades como Madrid, Zaragoza, Córdoba, Sevilla o Toledo rebasarán claramente la barrera de los 30 grados en el ecuador de la semana.


