El Colegio Oficial de Enfermería de La Rioja (COER) ha subrayado este martes que es necesario «un compromiso firme con la adecuación de las ratios», dado que «no es un capricho, sino una cuestión de seguridad para el paciente».
«Menos enfermeras por habitante significa, matemáticamente, menos salud y más riesgos», ha subrayado el COER en un manifiesto con motivo del Día Internacional de la Enfermería, que se conmemora este martes, que no puede celebrar «sin mirar a los ojos a la administración y a la sociedad».
Otra de sus reivindicaciones son la reclasificación de este colectivo al Grupo A1, ya que es «una deuda histórica con una profesión que hoy es universitaria, experta y autónoma».
El COER trabaja en tres ejes estratégicos para que «la profesión alcance el lugar que le corresponde por justicia y necesidad social», como el liderazgo y gestión; la especialización y desarrollo; y la formación e investigación.
Ha defendido que el personal de enfermería ocupe puestos de alta dirección, «no por una cuestión de estatus, sino por eficiencia», dado que cree que una gestión con «mirada enfermera» garantiza procesos más humanos y una mejor organización de los recursos.
También impulsa el reconocimiento real de las especialidades, ya que es «fundamental que cada enfermera riojana desarrolle su potencial allí donde su conocimiento experto sea más valioso».
Ha señalado que las especialistas en enfermería del trabajo, geriatría, pediatría, salud mental, familiar y comunitaria y obstétrico-ginecológica deben ver que hay una apuesta real por parte de los empleadores con la creación de las plazas con perfil especialista que son necesarias.
El COER facilita becas y formación continuada para que la evidencia científica sea la que guíe el cuidado del personal de enfermería en todos los centros de La Rioja.
Altavoz y confianza
Además, ha incidido en que la enfermería riojana reclama su espacio durante este jornada, en la que es «imperativo» reflexionar sobre el estado del sistema sanitario riojano y, sobre todo, sobre quienes sostienen su base más humana y técnica, en alusión a este colectivo, tanto del ámbito público como privado.
Ha subrayado que «la salud en La Rioja atraviesa un momento de transformación profunda», con una población cada vez más envejecida y un aumento de la cronicidad, lo que requiere un cambio de paradigma y, «en este escenario, la enfermera es la figura central».
Sin embargo, ha dicho que no se puede ignorar los retos que les «asfixian», como la escasez de profesionales, la precariedad en ciertos contratos y la necesidad urgente de reconocer sus competencias de liderazgo.
La enfermería es «el hilo que teje la confianza entre el paciente y el sistema» y en La Rioja hay varios miles de profesionales que se «dejan la piel» en cada turno.
Por ello, el COER es «el altavoz de cada una de ellas, exigiendo condiciones dignas para poder ofrecer los cuidados excelentes que los riojanos merecen», ya que «cuidar es mucho más que una tarea, es el motor que hace que una sociedad sea realmente sana y justa».
Entre los actos organizados este martes en Logroño, ha destacado la ofrenda de flores en el monumento a las ‘Enfermeras de todos los tiempos’ y la gala de homenaje, con la entrega de premios e insignias y designación de la Enfermera de Honor 2026. También se distinguirá con la insignia y plata a los profesionales que cumplen 25 y 40 años de profesión y se homenajeará a quienes se han jubilado.


