La reflexión sobre el futuro del territorio riojano ha comenzado este martes en Navarrete con la primera de las jornadas del proyecto ‘Revive en La Rioja’, una iniciativa impulsada por NueveCuatroUno que pone el foco en quienes han decidido quedarse, volver o empezar de nuevo en los pueblos de la comunidad. Una tarde de conversación pausada, pero con fondo, en la que se ha hablado de algo que cada vez pesa más: cómo vivir en los municipios… y, sobre todo, cómo poder hacerlo.
El alcalde de Navarrete, José María Pastor, ha sido el encargado de dar la bienvenida a unas jornadas que, como él mismo ha subrayado, “son importantes para la tierra”. Agradeciendo la puesta en marcha de un proyecto que invita a pensar sin ruido, pero con intención, y poniendo sobre la mesa una de las grandes preocupaciones actuales: la vivienda.

Porque de eso iba la sesión: de entender por qué hay personas que se quedan, por qué otras vuelven y qué está fallando cuando alguien quiere hacerlo… y no puede. Historias que ya forman parte del propio proyecto ‘Revive en La Rioja’, una serie de reportajes y una revista monográfica que recorren municipios para poner nombre y rostro a decisiones vitales que, aunque individuales, tienen un impacto colectivo: mantener abiertos los pueblos, sostener servicios, dar continuidad a la vida en el territorio.
En ese contexto, Pedro Laguens, director de zona de Caja Rural de Aragón en La Rioja, ha introducido una idea clave: el acceso a la vivienda como punto de inflexión. «Puede ser la diferencia entre quedarse o volver», ha explicado. Una frase sencilla, que resume buena parte del problema. Porque el deseo está —ha insistido—, pero muchas veces no encuentra cómo materializarse. De ahí la necesidad de acompañamiento y de herramientas que faciliten ese paso.

El eje central de la jornada ha llegado en forma de conversación entre el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, y el director de NueveCuatroUno, Manuel Martín. Un diálogo que ha aterrizado el debate en una cuestión concreta: de qué hablamos realmente cuando hablamos de vivienda. Y la respuesta no ha sido solo técnica. «La vivienda no sólo es el continente», ha señalado Capellán, » es lo que pasa dentro del hogar, se trata proyecto vital». Es decir, el problema no está solo en el acceso físico a una casa, sino en la imposibilidad de desarrollar una vida en el lugar elegido.
El presidente ha reconoccido que se trata de uno de los grandes retos sociales, especialmente para los jóvenes. «Se quieren quedar y no pueden», ha resumido. Y ha apuntado a un cambio de fondo: los modelos de vida han evolucionado y la vivienda no siempre ha sabido adaptarse. Nuevas formas de convivencia, mayor movilidad, teletrabajo o el auge del flexliving dibujan un escenario distinto, en el que no todos buscan una casa para toda la vida, sino soluciones más flexibles.

A partir de ahí, Capellán ha explicado algunas de las líneas de actuación que se están desarrollando en la comunidad. Entre ellas, el Plan REVIVE adaptado a la realidad riojana, que complemente las limitaciones del Plan de Vivienda estatal. «Cuando hemos puesto los medios, se ha demostrado que había demanda», ha afirmado, recordando que ya se han registrado más de 1.100 solicitudes en el programa, con una inversión de 21,5 millones de euros.
También ha puesto el acento en otro elemento clave: el atractivo del territorio. No solo vivienda, sino servicios, cercanía, calidad de vida. «Cuantos más factores sumemos, más fácil será que alguien quiera quedarse». En ese sentido, ha defendido el papel de las cabeceras de comarca y de los municipios con actividad, frente a las zonas más aisladas donde la conexión sigue siendo un desafío.

En ese contexto —y siendo un desafío— Capellán ha incidido en que el problema de la vivienda en La Rioja no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de una realidad más compleja. «La gente busca calidad de vida, cercanía, servicios, pero también flexibilidad». En definitiva, una vivienda que se adapte a las personas y a su nueva forma de vivir.
En ese sentido, ha defendido que La Rioja está avanzando en la retención de población, especialmente en municipios dinámicos o próximos a áreas urbanas como Logroño, aunque ha reconocido dificultades en zonas más aisladas. También ha destacado el efecto del programa evidenciando un interés creciente y se ha comprometido en un objetivo a medio y largo plazo: garantizar que cualquier riojano pueda elegir libremente dónde vivir, con bienestar, oportunidades y un proyecto de vida posible.

Las medidas han pasado en esta legislatura, según ha detallado, por facilitar el acceso a vivienda —con ayudas al alquiler, avales para jóvenes o deducciones fiscales—, pero también por eliminar obstáculos administrativos y generar suelo disponible.
Entre los proyectos en marcha, ha destacado además la previsión de 126 viviendas de alquiler asequible con prioridad para jóvenes en distintos municipios riojanos, con el horizonte de 2027.

Aun así, el mensaje de fondo ha sido más amplio. «El objetivo es que cualquier riojano pueda decidir con libertad dónde quiere vivir». Una idea que conecta directamente con el espíritu de ‘Revive en La Rioja’: entender que quedarse, volver o empezar no es un gesto excepcional, sino una opción real… si existen las condiciones.
La jornada de Navarrete ha sido solo el inicio de un ciclo que continuará en San Vicente de la Sonsierra y Rincón de Soto. Pero ha dejado ya una sensación clara: hablar de territorio no es hablar de mapas, sino de vidas. Y de decisiones que, poco a poco, van dibujando el futuro de La Rioja.


