Ni la lluvia ni el cielo gris han frenado a los logroñeses en una de las citas más emotivas del calendario. El reparto de plantas organizado por el Ayuntamiento de Logroño con motivo del Día de la Madre ha congregado este domingo a decenas de personas en torno al Monumento a la Madre, en la confluencia de Vara de Rey y Pío XII.
Tanto es así que, casi una hora antes del inicio previsto, a las 12 horas, la fila de asistentes ya serpenteaba por la zona hasta dar la vuelta a la antigua estación de autobuses. Paraguas en mano y con paciencia, familias enteras, parejas y grupos de varias generaciones aguardaban su turno sin que la lluvia supusiera un impedimento.

El ambiente, lejos de resentirse por el mal tiempo, ha estado marcado por el carácter festivo y familiar de la jornada. Madres acompañadas de hijos, abuelos y nietos han compartido espera y conversación en una escena que, año tras año, se repite pero no pierde su simbolismo.
En total, el Consistorio ha repartido alrededor de 400 plantas procedentes del vivero municipal, entre ellas anthirrinum y claveles, que han ido pasando de mano en mano como pequeño homenaje en un día señalado.

Junto a cada planta, además, se ha entregado un marcapáginas con el mensaje ‘Feliz Día de la Madre. Gracias por tu amor incondicional’, un detalle que ha añadido un componente emocional a la iniciativa.

El acto se ha desarrollado junto al Monumento a la Madre, una escultura de bronce obra del artista Félix Reyes, que representa a una madre con sus hijos y que, por unas horas, se ha convertido en el epicentro de una celebración sencilla, pero muy concurrida.


