La sexta edición del programa ‘Ayúdale a volar’ contará con unos 400 voluntarios comprometidos con la recuperación de aves silvestres, lo que ha permitido, en los cinco años anteriores, dar una segunda oportunidad a 520 animales, de los que el 78,5 por ciento ha logrado sobrevivir y volver a su hábitat natural.
La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, y el director general de Medio Natural y Paisaje, Ignacio Sáenz de Urturi, ha presentado este jueves este programa, que fomenta la participación ciudadana en el cuidado de crías de aves huérfanas que han caído del nido y que son acogidas en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera.
Manzanos ha detallado que los voluntarios han demostrado que la implicación ciudadana es fundamental para la conservación de la fauna silvestre. Los voluntarios se encargan de acoger en sus domicilios particulares, centros o residencias a polluelos durante un tiempo, que oscila entre dos y cuatro semanas, en el que los alimentan y cuidan para su vuelta al medio natural.
‘Ayúdale a volar’, que cuenta también con 17 entidades sociales inscritas, está dirigido a particulares que quieran contribuir al cuidado de las aves de su entorno más cercano; así como a centros asistenciales o residencias que trabajen con personas mayores, personas con diversidad funcional y colectivos en riesgo de exclusión social.
Como en cada campaña, los voluntarios de años anteriores, no tienen que volver a inscribirse en el programa, sino que continúan formando parte de la bolsa de voluntarios a los que se puede llamar de mayo a agosto.

Durante la campaña de 2025, que se prolongó de mayo a finales de agosto, acogieron animales huérfanos 84 voluntarios, entre particulares y colectivos, que ayudaron a tener una segunda oportunidad a 106 animales, en su mayoría aves.
De ellos, 86, el 81 por ciento lograron recuperarse y fueron devueltos al medio natural, un resultado muy positivo que anima a seguir adelante en la misma línea con el proyecto. La mayoría de los animales acogidos fueron crías de aves silvestres que no son especies amenazadas, rapaces ni aves de gran tamaño, tratándose especialmente de vencejos, aviones y urracas, por este orden.
La tarea de los voluntarios consiste básicamente en alimentar a las aves entre 5 y 7 veces al día, cada dos o tres horas, el tiempo necesario hasta que el polluelo esté en condiciones para ser devuelto al medio natural, entre dos y cuatro semanas, en función de la especie y de su edad.
Un 53 por ciento de recuperación
Por otra parte, ha recordado que el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Fombera trabaja desde 1985 trabaja en la recogida, recuperación, rehabilitación y devolución al medio natural de fauna silvestre que se encuentra con problemas de supervivencia autónoma y colabora en el seguimiento de las causas que amenazan a sus poblaciones.
Este centro, en 2025, recibió el ingreso de 1.809 animales silvestres vivos, con un índice de recuperación del 53 por ciento. La cifra de ingresos ha experimentado un ascenso «notable» en los últimos años, gracias a la sensibilización creciente de la población, al pasar de 288 en 2010 a la cifra actual.


