Las obras para la adaptación del proyecto de renaturalización e integración hidrológica y ambiental del barranco de Oyón de Logroño comenzarán «quizá en el último trimestre» de este año, con una inversión total de 1,7 millones de euros.
Así lo ha avanzado este miércoles el concejal de Administración Pública de Logroño, Francisco Iglesias, quien ha dado cuenta de la aprobación del proyecto de obras por parte de la Junta de Gobierno Local de este miércoles.
Iglesias ha indicado que con esta iniciativa «el Ayuntamiento de Logroño continúa trabajando para la renaturalización y la reducción del riesgo de inundación en el barranco de Oyón, en el tramo que afecta al barrio de El Campillo, así como para la recuperación del cauce natural del río y la creación de una nueva zona verde».
Ha detallado que «la solución pasa por desviar y recoger el agua de lluvia procedente del barranco de Oyón para evacuarla al río Ebro evitando la posibilidad de entrada en el barrio de El Campillo». De este modo, ha proseguido, «el proyecto plantea una serie de actuaciones de carácter hidrológico que se ejecutarán en la primera fase de las obras», mientras que la segunda fase consistirá en la renaturalización de la superficie.

Así, se establecerá una zona inundable mediante elementos de contención lateral para la laminación de avenidas en el pie del barranco de Oyón o la rotonda de Avenida de la Sonsierra con la antigua carretera N-111.
Otro elemento fundamental de esta fase será la ejecución de un marco soterrado bajo la antigua carretera, y por último, se adaptará el marco existente del cauce actual para permitir derivar caudales en avenida al nuevo marco soterrado, de manera que permita gestionar avenidas para su evacuación al Ebro bajo la carretera.
La otra vertiente de la actuación será la creación de un nuevo cauce complementario al existente, que permitirá ampliar la capacidad hidráulica del cauce actual, además de la solución añadida de evacuación que aporta el nuevo marco soterrado.
La aportación más ambiental del proyecto vendrá por la adecuación que se llevará a cabo en ese cauce abierto, en el que se creará un sendero ambiental paralelo al cauce que llegará hasta la desembocadura en el Ebro.
Esta nueva zona verde se naturalizará con plantaciones en las que se tendrá en cuenta el fomento de la biodiversidad con especies adaptadas a las características de este espacio, que conectará tanto con El Campillo como con el parque del Pozo Cubillas.
Este proyecto es uno de los tres incluidos en el Plan Trienal de Obras Hidrológicas y Ambientales, junto con el corredor ecológico sur y con el barranco de El Horcajo, que permitirán reducir los efectos adversos de los aguaceros en la ciudad, así como un mejor aprovechamiento y reutilización del agua.


